El Grupo Socialista en la Diputación remarca que los bonos turísticos de Prodestur “no han llegado ni al 8 por ciento de los establecimientos en nuestra provincia”. La diputada Gloria Hernando considera la necesidad de modificar una convocatoria “que solo ha llegado al 7,8 por ciento de los destinatarios”.
“Tal y como reconoce la diputada delegada de Prodestur, Magdalena Rodríguez, en un informe elaborado a petición del Grupo Socialista, la línea de 100.000 euros dirigida potencialmente a 1.411 empresas de turismo de nuestra provincia, (establecimientos hosteleros, alojamientos rurales, viviendas de uso turístico, albergues, campings, bares, restaurantes y cafeterías), llegó finalmente solo a 110 establecimientos”, explica Hernando.
Además, la diputada socialista enfatiza que “el reparto de estas ayudas ha sido muy desigual, pues, por ejemplo, de los bonos disfrutados en restaurantes, un 67 por ciento se ha repartido entre 6 establecimientos de los 29 solicitantes”. Algo semejante ocurre en los alojamientos, “donde el 40 por ciento de las ayudas ha recaído solo en 7 establecimientos de los 75 solicitantes”. “El escaso número de establecimientos adheridos a esta línea de ayudas ha hecho que de los 100.000 euros presupuestados, tan solo se hayan utilizado la mitad, 50.435,60 euros para ser exactos”, añade.
Para Hernando, “todos estos datos evidencian que el Plan Reactiva2, en el marco del cual se han puesto en marcha estas ayudas, ha quedado lejos de ser el gran programa de reactivación económica que el equipo de Gobierno de la Diputación ha querido vender constantemente a la opinión pública”.
A juicio del Grupo Socialista, “estos bonos turísticos no han cumplido los objetivos marcados, ya que no se ha llegado a la inmensa mayoría de los posibles beneficiarios, y no se ha invertido todo el dinero anunciado”. “Los datos son los que son y vienen a ensombrecer la reiterada campaña de marketing político que se viene desplegando desde la Diputación para vender un supuesto gran esfuerzo inversor en ayudas para hacer frente a las consecuencias de la pandemia”. “Cuando un programa no cumple sus objetivos, como es el caso, se hace imprescindible una revisión del mismo, sin caer en la autocomplacencia y reconociendo que las cosas se pueden hacer mejor”, concluye Hernando.
