El Adelantado de Segovia
sábado, 29 noviembre 2025
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
  • Sociedad
  • Actualidad
  • EN
El Adelantado de Segovia

El cooperativismo como elemento clave en el tejido empresarial de Castilla y León

Más de 5.000 entidades dan trabajo a cerca de 30.000 personas en la región, priorizando el bienestar colectivo sobre la rentabilidad y prosperando gracias al apoyo de la Junta de Castilla y león

por S.G.H
29 de noviembre de 2025
en Segovia, Castilla y León
Las cooperativas dedicadas a la construcción son uno de los tipos más numerosos. /KAMARERO

Las cooperativas dedicadas a la construcción son uno de los tipos más numerosos. /KAMARERO

Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

El Cochinillo, a ampliar la racha y consolidar su segundo puesto en casa

Doloroso paso atrás de un BM Nava que asume su culpa

La magia navideña vuelve con la Feria de San Andrés a Turégano

En la Comunidad de Castilla y León, la economía social crece y se consolida como pieza clave del tejido productivo: más de 5.000 entidades –las cuales emplean casi 29.000 personas– configuran un modelo que representa cerca del 7,9 % del total de empresas y el 5,5 % del empleo del sector privado. Este fenómeno tiene también su reflejo en la provincia de Segovia, donde el cooperativismo rural y urbano aporta dinamismo y empleo.

En 2025, la Junta de Castilla y León está reforzando su apoyo al cooperativismo en conmemoración del Año Internacional de las Cooperativas declarado por la ONU. Esto se traduce en ayudas económicas para el dimensionamiento y la promoción de las cooperativas, la celebración de los Premios al Cooperativismo y la Economía Social, y la promoción de valores cooperativos.

La economía social engloba aquellas entidades que priorizan el bienestar colectivo, la participación democrática y el desarrollo territorial antes que la mera rentabilidad privada. Dentro de esta categoría, las cooperativas ocupan un lugar destacado. En Castilla y León hay registradas 2.248 cooperativas, lo que representa el 41,1 % de las entidades de economía social en la región y emplean a un número significativo de personas.

Estas entidades actúan además como agentes de igualdad territorial: en una Comunidad con amplia dispersión rural como Castilla y León, favorecen la fijación de población, la diversificación económica y la creación de sinergias entre lo social, lo productivo y lo ambiental.

Más allá de las cifras, el cooperativismo se ha convertido en un amortiguador económico: su estructura democrática, la reinversión de beneficios y la estabilidad de sus plantillas han hecho que resistan mejor las crisis. En la pandemia, por ejemplo, muchas cooperativas mantuvieron la actividad esencial —desde el suministro de alimentos hasta los servicios de dependencia o limpieza— garantizando empleo estable frente a la inestabilidad general.

Las cooperativas agrarias siguen siendo el núcleo duro del movimiento en la región: concentran el mayor volumen de facturación, exportaciones y socios. En ellas se agrupan productores de cereal, ganaderos, viticultores y hortelanos que comparten maquinaria, insumos y canales de comercialización. En este sentido, cabe destacar la labor de cooperativas segovianas como Viveros el Pinar y Viveros Campiñas en la zona de El Carracillo, que han contribuido a situar a España como uno de los tres principales productores mundiales de fresa.

Pero el cooperativismo en Castilla y León se ha diversificado notablemente en las últimas décadas. Han surgido cooperativas de enseñanza, de consumo energético, de turismo rural, de vivienda, de salud mental y de integración laboral. Todas ellas responden a la necesidad de mantener servicios en el territorio y generar oportunidades en zonas donde el mercado convencional apenas llega.

Un caso destacado son las cooperativas de iniciativa social, impulsadas en gran parte por entidades del tercer sector, que trabajan con colectivos vulnerables, personas con discapacidad o en riesgo de exclusión, demostrando que la rentabilidad económica puede convivir con la inclusión.
Por provincias, el cooperativismo tiene especial peso en las áreas rurales, con fuerte implantación en Valladolid, León, Burgos y Segovia, donde los sectores agroalimentarios, de consumo, educación y servicios sociales son dominantes.

Concretamente en la provincia de Segovia, este papel se intensifica debido a su combinación de paisaje rural, patrimonio histórico y sectores tradicionales (agricultura, ganadería, servicios). Aquí, las cooperativas no solo comercializan productos o prestan servicios, sino que también se convierten en plataformas de innovación social, turismo rural y economía verde. Según los últimos datos de la Junta, a 31 de diciembre de 2024 había 140 cooperativas dadas de alta en la provincia. Son especialmente numerosas en el mundo agrícola, con 537 en el conjunto de Castilla y León y 52 dentro de la provincia de Segovia.

Cooperativas que transforman

En Segovia, la cooperativa toma múltiples formas: agrupaciones agrarias que compran conjuntamente insumos o comercializan producto local; cooperativas de enseñanza o de servicios que dinamizan la vida urbana; y modelos híbridos ligados al turismo rural y a la transformación agroalimentaria.

Aunque los datos oficiales regionales permiten ver la magnitud de la economía social, conviene examinar la realidad segoviana con detalle. Según los registros más recientes de la Junta de Castilla y León, cerca del 40% de las empresas de este tipo, están vinculadas al sector agroalimentario y a la transformación (piensos, huevos, cereales) a través de cooperativas que agrupan pequeños y medianos productores. Durante décadas, las cooperativas agrarias han servido para canalizar la producción, comprar suministros en común y mejorar el acceso de los productores a mercados más amplios. En torno a ellas se ha tejido un entramado de servicios de asesoramiento, distribución y comercialización que da estabilidad a un sector que, sin esa organización colectiva, sería mucho más vulnerable a las oscilaciones de precios y a la concentración del mercado. Cooperativas como Avigase, en el ámbito ganadero y avícola, o Copese, en el sector cárnico, son ejemplos del peso que este modelo tiene en la economía local, al conjugar profesionalización y arraigo territorial.

En los últimos años, sin embargo, el cooperativismo segoviano ha ampliado su radio de acción. A las tradicionales cooperativas agrarias se han sumado experiencias en ámbitos muy diversos: cooperativas de enseñanza, de consumo energético, de servicios culturales, de turismo sostenible y especialmente las cooperativas centradas en vivienda, que suman algo más del 30% del total con 44 empresas afincadas en la provincia.

Otro aspecto característico del cooperativismo en Segovia es su papel en la cohesión territorial. Las cooperativas no solo generan empleo -directo o indirecto- sino que ayudan a mantener población en el medio rural y a fijar servicios en municipios que, de otro modo, estarían condenados al cierre. Aunque la capital es el municipio que acumula un mayor número de cooperativas, superando la treintena, más del 70% de las empresas están afincadas en el medio rural, donde se muestran como una solución.

En comarcas como la Campiña Segoviana, Tierra de Sepúlveda o la Sierra de Ayllón, son las cooperativas las que sostienen pequeñas economías locales, impulsando proyectos de transformación agroalimentaria o comercialización de productos de cercanía. Además, al tratarse de empresas gestionadas democráticamente, donde cada socio tiene voz y voto, las decisiones se toman desde el propio territorio, garantizando que los beneficios repercutan en la comunidad. Un claro ejemplo de estos proyectos cooperativos que se han desarrollado en los últimos años, es el de Puerta del Campo, con sede en el Real Sitio de San Ildefonso, que combina la educación ambiental, el turismo rural y la economía social con un fuerte componente participativo.

Si por algo destaca la modalidad cooperativa en la provincia, es por la presencia de empresas jóvenes, ya que la gran mayoría de las cooperativas existentes en Segovia y todavía activas, se han creado en las últimas décadas, especialmente entre el 2000 y el 2010, perpetuándose en el tiempo hasta convertirse en compañías consolidadas en el territorio.

Ayudas

Desde la Junta de Castilla y León se impulsa esta forma empresarial a través de ayudas, tanto directas como indirectas, que permiten a las cooperativas continuar creciendo y consolidarse.

La Consejería de Industria, Comercio y Empleo mantiene un firme compromiso con las entidades de la Economía Social y ha intensificado en los últimos años su apoyo institucional y económico a estas entidades; incentivando la incorporación de socios y la financiación de inversiones en el caso de las cooperativas o incentivando la contratación de personas con discapacidad en el caso de los Centros Especiales de Empleo. Este apoyo del Gobierno Autonómico, está contribuyendo al fortalecimiento del sector.

Una de las principales líneas de actuación es la destinada a promover las cooperativas y las sociedades laborales, que financia tanto a través de las inversiones necesarias para que puedan desarrollarse como facilitando la incorporación de nuevos socios. Entre los años 2022 y 2024, esta línea supuso en Segovia una inversión ejecutada de 341.903 euros, beneficiando a cuatro entidades de la provincia.

Paralelamente, la Junta impulsa también programas específicos para favorecer la inserción laboral de personas con discapacidad a través de los Centros Especiales de Empleo (CEE). Estas ayudas financian los costes salariales de los trabajadores con discapacidad, el funcionamiento de las Unidades de Apoyo a la actividad profesional, que acompañan a los empleados en su día a día y las inversiones generadoras de nuevos puestos de trabajo. En el periodo 2022-2024, estos programas alcanzaron en Segovia una inversión ejecutada de 5.021.916 euros, con 749 personas beneficiadas.

Las convocatorias correspondientes a 2025 se encuentran actualmente en fase de resolución, aunque las previsiones apuntan a cifras similares a las del año anterior, rondando los 30.000 euros de inversión para cooperativas y sociedades laborales, y cerca de 1,7 millones de euros destinados a los Centros Especiales de Empleo.

Este conjunto de medidas, impulsado desde el Gobierno autonómico, está contribuyendo de manera decisiva al fortalecimiento del sector de la economía social en la Comunidad Autónoma, consolidando un modelo productivo que combina rentabilidad y compromiso social, y que se ha convertido en un motor de desarrollo para Castilla y León.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Guía de empresas

No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
  • Sociedad
  • Actualidad
  • EN

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda