Las asociaciones agrarias segovianas rechazan el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que califican de insuficiente para garantizar precios justos y la viabilidad de las explotaciones.
“El Acuerdo de Libre Comercio UE-Mercosur tiene como objetivo facilitar el movimiento de mercancías entre los 27 estados miembros de la Unión Europea y las cuatro economías del Mercado Común del Sur: Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Lo que deja al sector agroalimentario en una situación de clara vulnerabilidad, poniendo en riesgo miles de explotaciones sin asegurar condiciones de competencia justa. Estos países que forman parte del Mercado Común del Sur no cumplen con las exigencias medioambientales, climáticas, sanitarias, fitosanitarias, de bienestar animal, de seguridad alimentaria o de derechos laborales que nos impone la Unión Europea a los productores” explica César Acebes Soto, Presidente de Unión de Campesiones de Segovia-UCCL, al tiempo que añade que “de forma directa perjudica a consumidores, productores y agroalimentarios. A los consumidores porque empezarán a entrar alimentos a la Unión Europea contaminados con sustancias que la UE prohibió por ser perjudiciales para la salud, lo cuál no tiene ningún sentido. Y a los productores y productoras porque nos pone en clara desventaja productiva ya que en estos países del continente sudamericano se producen alimentos más baratos por múltiples factores que aquí nos limitan por mandato europeo”.
“Este acuerdo lastra la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas debido a los bajos costes de producción que tienen en los países que forman Mercosur por la legislación que tienen allí, que nada tiene que ver con la nuestra”, asegura César Monjas, presidente de ASAJA Segovia
Desde ASAJA Segovia también rechazan el acuerdo Mercosur “porque habrá un mercado muy amplío a productos que van a competir con nuestras producciones. Estos productos foráneos se producen con una normativa mucho más laxa que nada tiene que ver son la española y europea”, asegura César Monjas, presidente de ASAJA Segovia, a la vez que aclara que “ASAJA no está en contra de los acuerdos comerciales, pero a lo que sí que nos oponemos es a introducir productos foráneos que aquí no se pueden producir debido a nuestra normativa. Lo que queremos es producir con los mismos condicionantes y la misma normativa”.
Este acuerdo “lastra de forma muy grave la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas debido a los bajos costes de producción que tienen en los países que forman Mercosur debido a la legislación que tienen allí, que nada tiene que ver con la nuestra. Lo que más nos preocupa son el sector vacuno de carne y leche, algo del porcino y los cultivos extensivos, tanto de regadío como de secano, cereales, patatas…” comenta Monjas.
Del campo segoviano “los sectores más perjudicados son los de carne de vacuno, avícola, remolachero, miel, arroz y cítricos. Vamos a traer alimentos de 10.000 kilómetros de distancia cuando los tenemos a la puerta de casa. En España, la Ley del Cambio Climático y Transición Energética (2021) hizo obligatoria la reducción de la huella de carbono para empresas, pasando de ser voluntarias a un requisito legal, ¿Qué sentido tienen traer alimentos generando una huella de carbono tan elevada?”, asegura Acebes de UCCL.
IMPACTO POSITIVO
Al parecer, el acuerdo comercial de Mercosur podría beneficiar a ciertas ramas o explotaciones, tales como “el sector del vino —porque las relaciones comerciales en la actualidad son muy reducidas o inexistentes— y el del aceite de oliva porque los aranceles de Mercosur son del 10% y se eliminarán de forma gradual en un plazo de quince años”, explica Acebes. “Aunque en un principio puede parecer que los sectores del vino y olivarero podrían beneficiarse, eso está por ver, ya que tienen un periodo transitorio amplio que genera muchas dudas”, asegura Monjas.
MODELO AGRARIO
Desde ASAJA Segovia “defendemos aquel que sea rentable independientemente del tamaño de la explotación. Por ello, amparamos el modelo de agricultor profesional que con su trabajo produce alimentos de calidad a un precio justo que haga rentable la explotación”.

Y desde UCCL Segovia “siempre hemos defendido los intereses y los derechos de los agricultores, agricultoras, ganaderos y ganaderas como trabajadores autónomos. Es nuestro objetivo principal. Todo ello con miras a conseguir una sociedad más justa e igualitaria que haga posible el mantenimiento del trabajo y las rentas dignas para los profesionales del sector y los ciudadanos del medio rural. De este modo, se asegurará un medio rural poblado, rejuvenecido y dinámico, con futuro”, explica Acebes.
EXIGENCIAS POLÍTICAS
“Pedimos que escuchen a las organizaciones agrarias para poder hacer nuestro sector viable económica y socialmente. Deben de aplicarse normativas que vayan encaminadas a hacer viable la empresa agrícola y ganadera”, asegura el presidente de ASAJA Segovia, César Monjas.

“Que no nos mientan, porque estamos cansados de comprobar cómo delante de los medios de comunicación dicen una cosa y luego, hacen lo contrario: la votación clave sobre la creación de la AICA como Agencia Estatal en el Congreso fue rechazada en marzo de 2025 por PP, Vox y Junts en el Pleno, impidiendo su paso al Senado con competencias plenas, lo que significa que el intento inicial de fortalecer la AICA para asegurar precios justos a agricultores y ganaderos no prosperó”, señala Acebes, al tiempo que recalca que “no nos utilicen porque al sector agroalimentario nos utilizan sistemáticamente como ‘moneda de cambio’ en negociaciones políticas y comerciales, especialmente en acuerdos de libre comercio como el de la UE con Mercosur, donde se sacrifica a los agricultores y ganaderos a cambio de beneficios en otros sectores como la industria automotriz”.
UN PASO MÁS
“Los 27 Estados que conforman el bloque comercial europeo alcanzaron la mayoría, pese a la oposición anunciada por países como Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría, por lo tanto, el acuerdo se firmará el día 17 de enero en Asunción, Paraguay. Sin embargo, para que el acuerdo entre en vigor, aún falta otro paso y este podría ser la solución para impedir que prospere. Tras la firma del documento en Paraguay, se necesita el visto bueno de la Eurocámara, que deberá pronunciarse en las próximas semanas, pero el resultado de la votación no está claro, ya que unos 150 eurodiputados amenazan con recurrir a la justicia para detener la aplicación del acuerdo. Por lo que, esta organización seguirá haciendo lo que ha hecho siempre, ser reivindicativos, apareciendo en los medios de comunicación para denunciar la problemática del sector y saliendo a la calle a presionar a las personas que gestionan nuestras administraciones para que pongan solución a este sindiós en el que nos han metido”, denuncia Acebes.
“La firma de este tratado es una amenaza directa para la supervivencia del mercado español”
“El campo segoviano se vería afectado con el hundimiento de los precios del mercado de los cereales y la ganadería” asegura Miguel Ángel Arribas, portavoz de UNASPI en la zona Nordeste de Segovia
Miguel Ángel Arribas es un agricultor de El Olmo — pedanía del municipio segoviano de Barbolla— que desde hace cuatro años, tras la jubilación de su padre, lleva junto a su hermano una explotación agrícola en la que cultivan, girasol, cereales y leguminosas. Es vocal de la junta directiva de MAGIN — Movimiento de Agricultores y Ganaderos Independientes Nacional—, y a su vez pertenece a UNASPI, Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario, desde donde “rechazamos totalmente la firma de este acuerdo porque consideramos que es una amenaza directa para la supervivencia del mercado español y europeo, y su soberanía alimentaria, que además supondrá una fuerte competencia desleal para nuestro sector”.

“Este acuerdo perjudica principalmente al sector cerealista y al vacuno de carne, destruyendo la soberanía alimentaria del país y haciéndonos totalmente dependientes de terceros países”, asegura Arribas, al tiempo que añade que “los sectores beneficiados serían principalmente el automóvil y la maquinaria, y a nivel agrícola puede que el vino y el aceite de oliva, los cuales se podrían exportar con menos aranceles”.
“El campo segoviano se vería afectado con el hundimiento de los precios de mercado de los cereales y la ganadería provocando la pérdida total de la rentabilidad de las explotaciones y abocando a la desaparición de las mismas”, ya que “este acuerdo nos va a perjudicar con la entrada de productos agrícolas que son producidos con diferentes reglas a las que llevamos empleando décadas en la UE, utilizando fitosanitarios prohibidos, semillas transgénica, hundiendo los precios del mercado. En cuanto a la ganadería se refiere, se importarán toneladas de carne producida sin ley de bienestar animal y utilizando hormonas del crecimiento no autorizadas en la UE”, añade.
“Mercosur supondrá una fuerte competencia desleal para nuestro sector” asegura Miguel Ángel Arribas desde UNASPI
“Desde UNASPI defendemos el modelo de agricultura tradicional, sin imposiciones verdes que vienen de gente en los despachos que no entienden la cultura de la zona en la que producimos. El sector primario atraviesa una de las mayores crisis de su historia. Fruto de unas políticas nefastas y fallidas de la UE y los Estados miembros como la actual Pac, el Pacto Verde Europeo y la Estrategia de la Granja a la mesa, otros Tratados de libre comercio con terceros países, como el de Marruecos que han hecho que España deje de ser la huerta y la despensa europea”.
Por ello “pedimos al gobierno de España que no vote a favor del tratado Mercosur, que será el fin de la agricultura y ganadería española. Desde UNASPI se exige el mantenimiento de los fondos de la PAC, la disminución de cargas burocráticas y eliminación de políticas absurdas, que no sólo dificultan la actividad del sector primario, sino que sólo buscan reducir la producción y aumentar la dependencia alimentaria del exterior, hechos que van en contra de los intereses de los ciudadanos europeos”.
