El acusado de causar la muerte violenta del joven vallisoletano Sergio Delgado, J.L.N.I., hizo uso del turno de última palabra en el final del juicio con jurado popular por la agresión de Las Llanas, que ha quedado visto para sentencia y cuya lectura del veredicto está prevista que se celebre el próximo lunes, 9 de febrero.
Entre lágrimas y sollozos y visiblemente nervioso, el acusado se dirigió a la familia de Sergio Delgado para pedirles perdón y reiterar su arrepentimiento, “ojalá no hubiera pasado”.
En su breve intervención sostuvo que le gustaría poder dar marcha atrás en el tiempo, e insistió en que no sabía que algo así podía pasar. “Se lo digo también en la carta que les mandé pidiéndoles perdón”, recordó. “Daría incluso mi vida por devolverles a su hijo”.
Informes finales de las partes
La vista oral concluyó este viernes con la presentación de los informes finales de las partes. Para el Ministerio Público hubo dolo o intencionalidad en la agresión, por lo que pide doce años por un delito de homicidio, mientras que el letrado de la familia, que ejerce la acusación particular, eleva la petición a 20 años de cárcel al entender que se trata de un asesinato. La Fiscalía solicita además una indemnización de 90.000 euros para cada uno de los padres y 25.000 euros a la hermana.
Ambas acusaciones coinciden, a grandes rasgos, en lo ocurrido aquella noche de febrero de hace dos años en la plaza Huerto del Rey. Sergio Delgado, de 32 años, salió con otros cuatro amigos por las Llanas. Todos ellos eran de Valladolid, aunque él residía en Madrid. A eso de las 00.30 horas entraron al pub Madame Kalalú, donde permanecieron hasta el cierre del local.
Ya en el exterior, tres de los acompañantes de Sergio se fueron a casa y él se quedó junto a otro amigo para continuar la fiesta. Fue allí donde coincidieron con un grupo de jóvenes entre los que se encontraba J.L.N.I., de 25 años, con quien entabló una conversación. En un momento dado, el acusado le preguntó: “¿Tú eres de Pucela?”. Tras responder la víctima que sí, le propinó un “brutal puñetazo” en la cara que provocó que impactara violentamente contra el suelo, muriendo prácticamente en el acto.
Delgado sufrió una contusión nasal y un golpe contra el suelo en la parte occipital de la cabeza que le generó un traumatismo craneoencefálico, ocasionándole un edema cerebral y microhemorragias a nivel de tronco encéfalo. Esta última lesión derivó en una parada cardiorrespiratoria. Tras una minuciosa investigación y diferentes interrogatorios, así como la revisión de las cámaras, lograron detener al agresor. El juzgado de guardia le envió dos días después a prisión, donde permanece desde entonces.
Homicidio intencionado
El Ministerio Público mantiene su petición de 12 años por un delito de homicidio intencionado. Argumenta que aunque el acusado no quisiera causar la muerte de Sergio Delgado, “sí sabía que había altas probabilidades, las asumió y ejecutó el puñetazo mortal”.
Asimismo, aseguró que el motivo que desencadenó la agresión fue “sin ninguna duda” que la víctima era de Valladolid y vincula la agresión sufrida por Sergio a la rivalidad deportiva entre ambos equipos y ciudades.
Otras motivaciones que esgrime el Ministerio Fiscal es el hallazgo en su riñonera de unas pegatinas vinculadas a un grupo ultra deportivo. También el conocimiento de la técnica de artes marciales del Muai Thai.
La acusación particular eleva su pena a 20 años de cárcel al entender que se trata de un asesinato con los agravantes de odio “porque es de Valladolid” y abuso de superioridad, al considerar que “el brutal puñetazo fue sorpresivo”.
Homicidio imprudente
Por su parte, la defensa considera que hay que valorar si hubo intención. Insistió en que el puñetazo “no fue mortal” y que “ese ánimo es el que hay que valorar: qué intención se tiene y las probabilidades de que ese resultado con esa acción suceda”.
En cuanto a la causa de la muerte, el letrado defendió que el alto grado de alcohol en su cuerpo fue “el factor determinante y diferencial”, y que la autopsia muestra que el puñetazo y la caída “no fueron graves” y que “no hubo traumatismo cráneoencefálico ni hemorragias”.
También negó que la causa del puñetazo se debiera a que la víctima era de Valladolid. Además, manifestó que igual que la víctima merece “justicia” su defendido “merece una sentencia justa” y “no un castigo desproporcionado”.
El jurado popular dictaminará la culpabilidad o inocencia del acusado basándose en las pruebas presentadas. Tras el veredicto, el magistrado presidente redacta la sentencia y fija la pena correspondiente.
La UVa despide al profesor que justificó la muerte de Sergio Delgado
Por otro lado, el rector de la Universidad de Valladolid (UVa), Antonio Largo, ha anunciado este viernes el despido de Héctor Felipe Mateo como profesor ayudante en el departamento de Informática de la Escuela de Ingeniería Informática después de que justificara la muerte de Sergio Delgado.
El profesor había publicado comentarios en las redes sociales respaldando el supuesto motivo que originó la muerte de Sergio Delgado: ser de Valladolid.
“Ante la naturaleza y gravedad de los mensajes difundidos en los que se hace referencia a unos posts publicados a título personal en su cuenta privada por un profesor de esta institución, la Universidad de Valladolid manifiesta su repulsa y condena ante cualquier tipo de violencia, que en ningún caso puede tener justificación alguna”, reza el comunicado difundido por la UVa.
Largo trasladó “todo el apoyo” de la Universidad de Valladolid a la familia de Sergio Delgado, “víctima en Burgos de un crimen terrible. Hoy reitero nuestro respeto y cercanía ante un suceso que nos conmueve profundamente”. A continuación, el rector afirmó que, en menos de 24 horas, se han realizado las comprobaciones necesarias para valorar los hechos y adoptar una decisión fundada.
Se ha acordado la extinción con carácter inmediato de su relación contractual con la Universidad. Asimismo, se ha dado traslado al Ministerio Fiscal de la información disponible. “Nuestra obligación es garantizar un entorno académico basado en el respeto, la responsabilidad y la confianza”.
