El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, defendió la potencia demostrada por el programa de compra de deuda pública y privada puesto en marcha por la institución, también conocido como ‘Quantitative Easing’ (‘QE’), y aseguró que estas medidas se aplicarán “en su totalidad” hasta que se logren sus objetivos marcados en este sentido.
“En un entorno con una complejidad sin precedentes, el BCE ha adoptado una serie de medidas no convencionales para evitar un periodo demasiado prolongado de baja inflación y cumplir con su mandato. Estas medidas han probado hasta ahora ser potentes, mucho más de lo que algunos observadores habían previsto”, afirmó.
En la conferencia Michel Camdessus sobre bancos centrales organizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), Draghi remarcó que, aunque ya se han comenzado a ver “efectos sustanciales” de sus medidas en los precios de los activos y la confianza económica, lo que importa en última instancia es ver efectos similares en la inversión, el consumo y la inflación en este caso.
Por ello, el presidente del BCE aseguró que implementará “en su totalidad” el programa de compra de deuda tal y como se ha anunciado y, en cualquier caso, hasta que se confirme un ajuste sostenido de la senda de la inflación en este mismo camino.