El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que decidió ayer mantener estables los los tipos de interés del euro en el mínimo histórico del 0,75%, envió un mensaje al Gobierno español al señalar que la entidad no puede ofrecer ninguna garantía por adelantado sobre la efectividad de su programa de compra de deuda soberana.
«No se puede comprometer nada por adelantado. No hay ningún quid pro quo automático», indicó Draghi al recordársele las recientes declaraciones del presidente del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, quien condicionaba una potencial solicitud de ayuda a obtener garantías de que la intervención del BCE ayude a relajar la prima de riesgo española hasta el entorno de los 200 enteros.
«Es el país el que debe dar los pasos para activar el mecanismo», explicó el responsable del organismo europeo, para recordar que es condición «necesaria» que el país solicite el rescate y suscriba un memorándum de entendimiento, pero subrayó que, aunque necesaria, «no es una condición suficiente», ya que es el Consejo de Gobierno del BCE el que tomará la decisión final.
Así, insistió que las OMT «están ahí» y reiteró la disposición de la entidad a activar el mecanismo, que han contribuido a facilitar que naciones como España e Italia hayan completado sus necesidades de financiación, aunque señaló que «no es posible activar las OMT sin condicionalidad».
Desde el Gabinete español, su vicepresidenta y portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró que el Gobierno trabajará para cumplir las cifras incluidas en el cuadro macroeconómico, a pesar del empeoramiento de las previsiones de otros organismos, como la Comisión Europea.
La número dos del Ejecutivo aseveró sobre las perspectivas económicas que «si no trabajamos para mejorarlas, no sé para qué íbamos a hacerlo», tras admitir que habrá que «redoblar» los esfuerzos para superar la situación. «Se trata de una tarea de la que todos tenemos que ser muy conscientes», subrayó.
Por otra parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) instó a los países que se encuentran bajo la presión de los mercados y se financian a costes elevados a que soliciten lo antes posible la ayuda de los fondos de rescate europeos para activar así el programa de compra de deuda puesto en marcha por el Banco Central Europeo (BCE).
La institución dirigida por Christine Lagarde señaló que, aunque se han realizado progresos, la resolución de la crisis de la eurozona requerirá una implementación política «a tiempo y decidida».
