Ayer concluyeron las fiestas en honor al Cristo del Caloco, de El Espinar. El acto central de esta última jornada fue la tradicional romería, que se celebró por la mañana en el Campo de la Ermita y congregó, un año más, a centenares de fieles.
Tras la misa cantada y las sopas de ajo ofrecidas por la peña ‘La Chundarata’, el Cristo regresó a su ermita tras pasar una semana en la parroquia del pueblo.
A continuación, se ofició una misa de campaña en la Ermita, y en sus inmediaciones se celebró la ya citada romería, declarada de Interés Turístico Nacional, que estuvo amenizada por la Banda Municipal de Música, con tamboril y dulzaina.
Además, en este mismo lugar y justo después de la romería, estaba programado el IV Concurso de Carrozas “Rafael Muñoz Jiménez”, en el que se otorgaron importantes premios en metálico.
Tras todos estos actos, se celebró la comida popular más esperada de las fiestas: la gran caldereta. Debido a la crisis humanitaria que se sufre en el cuerno de África, este año la caldereta destinó sus beneficios a la lucha contra el hambre en Somalia, a través de la parroquia local.
Y, por la tarde tuvo lugar la despedida oficial, también acompañada por la Banda de Música de El Espinar, que estuvo muy presente durante todo el día de ayer. Y es que además de acompañar a los romeros por la mañana, estos músicos fueron los encargados de amenizar el baile público de la tarde-noche.
Por último, ya de noche se disparó la traca final de fiestas, que dio definitivamente por cerradas las jornadas festivas hasta el año que viene.
Uno de los eventos más populares y distintivos de dichas jornadas fue, al igual que otros años, la Verbena del Teo, que volvió a reunir el pasado sábado a varios miles de personas, tanto de El Espinar como de municipios cercanos, en la Plaza de Toros. Con música de las orquestas ‘Fussion’ y ‘AM-30’, los asistentes bailaron toda la noche en torno a la gran hoguera.
Un año más, peñas, pandas, asociaciones, vecinos y Ayuntamiento han puesto todo de su parte para que las de El Espinar sean unas fiestas con personalidad propia y un ambiente único tanto en lo taurino, como en lo cultural o lo religioso.
