La barrera idiomática no es la única que separa al turista chino de sus interlocutores occidentales. Su peculiar forma de entender la visita a una ciudad, caracterizada por la demanda de un trato amable y en ocasiones ceremonioso obliga a los agentes turísticos (hoteles, restaurantes, museos) y a los comercios a conocer las claves para conseguir atraer de forma eficaz a los turistas del gran país asiático. Gracias a Chinese Friendly, Segovia dispone de una herramienta capaz de dar a conocer estos secretos a través de jornadas informativas como la que tuvo lugar ayer en La Alhóndiga, que reunió a medio centenar de profesionales del sector sobre este asunto.
Sonia Fernández, directora de marketing de Chinese Friendly subrayó el potencial de Segovia como capital capaz de atraer el turismo con sus principales emblemas patrimoniales –Acueducto y Alcázar– que son el objeto de visita más preciado por los chinos. En este sentido, precisó que la riqueza del patrimonio religioso románico y gótico de la capital es menos valorada «por que carecen de bagaje cultural para entenderla, y su visita a los templos es más fugaz». La gastronomía centra también las preferencias de los chinos en Segovia, que no abandonan la ciudad sin probar el cochinillo ni los platos típicos de la cocina segoviana.
Este potencial no tendría valor sin contar con el complemento de conocer algunas de las claves de la atención al turismo chino. Así, Sonia Fernández explicó la importancia de extremar el trato preferencial al guía o líder del grupo en el caso de visitas guiadas o al cabeza de familia si son visitas familiares; ya que en ambos casos será quien marque los destinos turísticos y comerciales del grupo en la ciudad. Además, sugirió la presencia de los colores rojo y dorado en la decoración de los establecimientos y en el envoltorio de los regalos al ser ambos signos de fortuna y buena suerte, y desterrar el blanco, ya que en China es el color de las vestimentas de las ceremonias funerarias.
En cuanto al trato personal, recomendó aprender algunas palabras o frases en chino para acercarse al turista y mostrarle su respeto, así como eludir mirar a los ojos del cliente y establecer contacto físico a través de un excesivo movimiento de manos o la típica palmada en la espalda, que consideran descortés. También conviene olvidar el número cuatro, cuya pronunciación es similar a la palabra «muerte» en chino, y que es un símbolo de ‘mal fario’ para los chinos.
