Con la intención de poner en valor la belleza y el patrimonio que atesoran los pueblos de la provincia, Florentino Descalzo -redactor jefe de EL ADELANTADO DE SEGOVIA- y Juan Enrique del Barrio han reunido textos y fotografías en un nuevo libro. Han combinado ambas facetas bajo el título ‘El Ochavo de Cantalejo, recorrido visual por un territorio histórico’.
Los autores plasman en él su sensibilidad hacia la historia, paisajes, cultura y los habitantes de este territorio que son quienes mantienen aún parajes, edificios, costumbres o leyendas muchas de las cuales se conservan sólo en la tradición oral y corren el riesgo de desaparecer.
Esa amenaza sigue sobre los pueblos “durante siglos ignorados”. Así lo define el prologuista del libro, Francisco Fuentenebro, cronista de Cantalejo y que intervendrá también en la presentación del libro que tendrá lugar en la localidad briquera el sábado 16. En el texto introductorio, Fuentenebro asegura: “Espero que este trabajo sea un toque de atención a las autoridades para que fomenten el estudio de la historia local”.
El Ochavo de Cantalejo, una de las seis demarcaciones territoriales en que se divide actualmente la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, representa la organización interna que tenía tanto a nivel defensivo como económica . En este último aspecto el de Cantalejo encabezaba la aportación de fondos a la Comunidad. En lo territorial marcaba los límites que establecían los ríos Cega, Duratón y San Juan. Sus cauces, hoy en franco retroceso, representan fuentes de agua, pero también aportación económica y marcan una geografía y unos espacios naturales que todavía encandilan a autóctonos y visitantes. Algunos ejemplos son las Hoces del río Duratón, los cortados del río San Juan, o los Porretales bañados por el río Cega.
“Todo este patrimonio natural, junto a las manifestaciones culturales, invitan a contemplar un territorio donde sus habitantes representan la base principal sobre la que se asienta su futuro”, concluye el libro.
