Parece empeñada la Segoviana en no tener un final tranquilo de trayecto regular tras lo visto en el partido de ayer. Se encontró con un rival incómodo, que se jugaba mucho, en un campo irregular y difícil. Pero además de todo eso, los de Luis Bertó no supieron crecerse ante la adversidad y jugaron a remolque de un equipo que se sintió siempre protagonista. Y no fue por falta de argumentos, ya que los azulgranas encerraron a los virginianos durante una parte del segundo acto. Sin embargo, su indefinición y sus dudas generaron un castigo que complica la segunda plaza.
Los primeros compases de tanteo se alargaron hasta casi el minuto siete en el que el conjunto local atisbó el área defendida por Pablo por primera vez. Lo hizo con una falta botada por Perona que no encontró premio. Jugaba más cómodo el once de Roberto Carlos, ya que en la previa quedaba claro la intención de Luis Bertó de bajar la bola al césped y hacerla circular, algo complicado en un césped empapado, rápido y muy irregular que favorecía las transiciones fulgurantes de los leoneses.
Fruto de ese dominio, de esa insistencia de La Virgen por pisar campo rival, nació el primer gol del partido antes de la media hora. Lo hizo, como no podía ser de otra forma, en una transición directa de los virginianos. Un balón en banda de Vallejo, bien descargado en primera instancia por Mena al que Esaú consiguió poner el lazo dentro del área. Nada que reprochar en la acción a la defensa azulgrana que, sin embargo, pareció contagiarse de la apatía de sus compañeros atacantes, ya que el gol llegó precedido por varios avisos donde los leoneses merodeaban por el área sin encontrar puerta.
De ahí hasta el final del primer acto, los locales decidieron guardar el balón y sacar la morfina. Mucho tiempo perdido, balones poco jugados y ninguna posición perdida en defensa. No se encontraba cómoda la Sego, presionada en cada balón recibido o a punto de recibir.
No tuvo nada que ver el comienzo del segundo acto con los primeros cuarenta y cinco minutos. El papel protagonista de los verdes desapareció para ceder ante el mayor empuje de los visitantes. Mucho más enchufados los de Luis Bertó, que apretaban en las marcas y decidieron jugar balones más rápidos. La primera llegada fue una falta directa, potente, lanzada por Víctor para que Kuny atajase la pelota poniendo el primer susto en la grada.
También lo intentó la Segoviana tratando de aprovechar un mal despeje de Negral. No tardó demasiado el cuadro azulgrana en poner las tablas. Fue Guille en una jugada loca, a banda cambiada, con un remate potentísimo y muy estético que se coló por la escuadra.
El gol visitante hizo que los de Luis Bertó diesen un pequeño paso atrás que aprovechó La Virgen para volver a la carga. Sabedores los de Roberto Carlos de que el punto no les servía para continuar su persecución al cuarto puesto, decidieron quemar las naves. La Sego decidió esperar su momento, con dos puntas muy rápidos y móviles que en cualquier ocasión podían firmar la sentencia. Especialmente un Dani Arribas que realizaba un partido muy completo, fijando a los defensas, buscando la espalda y generando peligro con cada balón que acompañaba.
La primera ocasión local tras el gol la firmó Mena con un remate escorado que no encontró portería. Acto seguido el colegiado anulaba un gol en fuera de juego al propio Mena. A los pocos minutos, una salida en falso de Pablo pudo ser aprovechada por Vallejo para adelantar a los suyos. Jugaba cómodo el equipo local, que se encontraba una y otra vez con la seguridad de Pablo, a pesar de su mala acción anterior. Y tanto perdonó el cuadro verde que al final el que pudo llevarse el partido fue la Segoviana de no mediar Kuny. Fue en una embarullada jugada en el área, tras una buena combinación, donde Kike se encontró con la estirada del portero.
Sin embargo, el partido al final cayó del lado verde. Lo hizo tras otra buena combinación a tres en la frontal, un balón al área que Esaú remató sobre la mano de un defensor. El colegiado decretó pena máxima que Esaú transformó. Así finalizó un partido que abunda en la mala racha de los de Bertó y que complica su posición liguera a la espera de los tres últimos envites
