Con un gol en el tiempo de descuento, la Gimnástica Segoviana alargó su crisis con una derrota tan dolorosa como cruel, tras caer en el último suspiro ante el Ourense en O Couto.Un golpe que deja muy tocado al conjunto dirigido por Joaquín Gómez que sigue sin levantar cabeza y ve cómo su mala dinámica se prolonga en un momento clave de la temporada. Para el encuentro disputado en O Couto, Joaquín Gómez apostó por un 4-4-2 en el que Carmona defendió la portería, con Josín y Josep Jaume como pareja de centrales, flanqueados por Silva y Rubén en los laterales. En la medular, Manu y Fer Llorente formaron el doble pivote, mientras que Ayán y Samu Manchón ocuparon las bandas, dejando la responsabilidad ofensiva a Marc Tenas y Álex Castro.
En una tarde de tintes veraniegos en tierras gallegas, fue el conjunto dirigido por Borja Fernández quien arrancó con mayor intensidad. A través de la superioridad en los duelos, logró someter a una Segoviana incómoda y sin continuidad en su juego, incapaz de enlazar con Fer Llorente en la sala de máquinas. Apenas transcurridos cuatro minutos, los locales ya avisaron con un disparo mordido de Migui que obligó a intervenir a Carmona. Ese primer susto sirvió de estímulo para una Segoviana que trató de reaccionar con el paso de los minutos, mostrando más paciencia con balón. La réplica llegó tras una buena acción individual de Ayán, cuyo centro terminó en un disparo de Rubén que fue bloqueado por la zaga local.
Sin embargo, el intento de reacción gimnástica quedó en un espejismo. El Ourense volvió a adueñarse del ritmo del partido mediante una presión alta que asfixió la salida de balón visitante. Incapaz de superar líneas ni de conectar con sus hombres más adelantados, la Segoviana sufría ante un rival que acumulaba méritos para adelantarse en el marcador. Primero lo intentó Santi de Prado con un disparo alto y, poco después, Busto rozó el gol con un remate que se marchó por centímetros.
Fer Llorente sujeta a la Segoviana
El dominio gallego no encontró respuesta inmediata, aunque la aparición de Fer Llorente comenzó a cambiar el guion. Bajo su pie, la Segoviana fue creciendo progresivamente, ganando presencia en campo rival y firmando sus mejores minutos antes del descanso. De hecho, rozó el 0-1 en dos acciones consecutivas: un disparo de Ayán tras una buena jugada colectiva y, acto seguido, un intento de Álex Castro que obligó a intervenir por primera vez a Vizoso. En el tramo final del primer tiempo, el encuentro se abrió con llegadas en ambas áreas, aunque sin acierto en los metros decisivos. El calor comenzó a pasar factura a los protagonistas y, como nota positiva para la Segoviana, destacó la continuidad de Fer Llorente de cara a la reanudación, pese a las molestias sufridas en los compases finales del primer acto.
La segunda mitad arrancó con una clara declaración de intenciones del conjunto azulgrana. Nada más reanudarse el juego, dispuso de una doble ocasión clarísima: primero Álex Castro, desde el punto de penalti, vio cómo su disparo era bloqueado, y en el rechace, Marc Tenas se topó con una intervención salvadora de Vizoso que evitó el 0-1. Lejos de venirse abajo, el Ourense reaccionó con oficio, volviendo a pisar campo contrario y obligando a Carmona a intervenir en varias ocasiones. Ante ese nuevo arreón local, Joaquín Gómez movió el banquillo buscando aire fresco y soluciones ofensivas. Pau y Borrego ingresaron al terreno de juego, seguidos poco después por Iker, en un intento de cambiar la dinámica del encuentro.
El partido entró entonces en una fase de máxima igualdad, con ambos equipos conscientes de que cualquier detalle podía decantar la balanza. Fue en ese contexto cuando la Segoviana volvió a acariciar el gol: Iker filtró un gran pase para Borrego, cuyo centro-chut se marchó rozando el palo, sin que Marc Tenas llegase a tiempo para empujar el balón en el segundo palo. En los compases finales, el conjunto gimnástico pareció dar un paso adelante, acumulando llegadas ante un Ourense que comenzaba a conformarse con el empate. Fer Llorente lo intentó desde la frontal sin fortuna, mientras que los últimos cambios introducidos por Joaquín Gómez buscaban un último impulso ofensivo.
Osian tumba a la Segoviana
Pero cuando todo apuntaba a un reparto de puntos, llegó el desenlace más cruel para la Segoviana. En el tiempo de descuento, un mal despeje de Morata fue aprovechado por Mauro, que asistió a Osian para que, con un preciso remate con pierna izquierda, superase a Carmona y desatase la euforia en O Couto.
Un golpe durísimo para la Gimnástica Segoviana, que dejó escapar un punto en el último suspiro tras hacer méritos para más, pero volvió a pagar su falta de contundencia en las áreas. Así, nuevo mazazo para un conjunto azulgrana que encadena cinco jornadas sin ganar y ve cómo el playoff de ascenso se encarece cada vez más.
