La Gimnástica Segoviana atraviesa su momento más delicado de la temporada en el tramo decisivo del curso. El conjunto azulgrana vio agravada su situación este pasado domingo tras caer derrotado ante el Real Valladolid Promesas, un resultado que supuso además la pérdida de su condición de invicto en el campo municipal de La Albuera, donde firmó su primera derrota del curso. El equipo dirigido por Joaquín Gómez encadena ya cuatro jornadas consecutivas sin conocer la victoria, con un balance de dos empates y dos derrotas. Una racha negativa que se refleja en los números más recientes: apenas cinco puntos sumados de los últimos 18 posibles, evidenciando el bajón de rendimiento de un conjunto que ha visto cómo se complican sus aspiraciones.
Esta dinámica ha llevado a la Segoviana a decir prácticamente adiós a la lucha por el ascenso directo, centrando ahora todos sus esfuerzos en asegurar una plaza en el playoff. A pesar de mantenerse en la tercera posición, el equipo gimnástico ha visto incrementarse la distancia respecto al líder, el Deportivo Fabril, en un contexto donde la zona alta de la clasificación se encuentra cada vez más ajustada.
El mes de marzo ha resultado especialmente negativo para los segovianos, que además han perdido solidez como locales: solo han logrado una victoria en sus últimos seis encuentros en La Albuera. Esta circunstancia ha estrechado el cerco de sus perseguidores y ha puesto en riesgo su posición dentro de los puestos de privilegio.
Con cinco jornadas aún por disputarse, la Segoviana depende de sí misma para asegurar su presencia en el playoff de ascenso. Sin embargo, el calendario no da tregua. Todos los encuentros restantes serán ante rivales directos de la zona alta, lo que añade dificultad al reto. Entre ellos figuran el Salamanca, actualmente séptimo y a tres puntos del playoff; el Real Oviedo Vetusta, segundo clasificado; el Real Ávila, cuarto; el Ourense, quinto y próximo rival en O Couto; y el Coruxo, sexto y último adversario en el cierre de la temporada regular. Un exigente tramo final que marcará el destino de una Segoviana obligada a reaccionar para no ver peligrar su presencia en la fase de ascenso.
