Los representantes de los grupos políticos en la Diputación Provincial no suelen ponerse de acuerdo en muchas cosas, pero en la jornada del jueves el pleno de la institución aprobó por unanimidad la moción de apoyo al CD San Cristóbal, EFS Valverde y CD Segosala, en una sesión marcada por la coincidencia de todos los grupos en calificar la medida como “desproporcionada y arbitraria”.
La iniciativa, presentada por el Grupo Popular, salió adelante con el respaldo de todos los diputados presentes, que coincidieron en la necesidad de articular una respuesta institucional ante una decisión que, a su juicio, afectaba de forma directa al tejido deportivo de la provincia. En el texto aprobado, la Diputación solicitó el amparo del Consejo Superior de Deportes, instó al Tribunal Administrativo del Deporte a la adopción de medidas cautelares que suspendieran la sanción y reclamó a la Federación de Castilla y León de Fútbol que agotara todas las vías de diálogo para desbloquear el conflicto.
Óscar Moral afirmó durante el debate que “siempre hemos intentado evitar cualquier guerra. Sólo queremos que estos jugadores y jugadoras puedan competir”
El diputado de Deportes, Óscar Moral, defendió durante el debate que los clubes “no estaban luchando contra nadie, sino compitiendo en sus diferentes ligas”, y subrayó que la situación generada únicamente provocaba un perjuicio a las entidades afectadas y a lo que representan en sus respectivos municipios. Moral agradeció el apoyo unánime de la corporación y reiteró la voluntad de evitar una escalada del conflicto que pudiera derivar en consecuencias irreversibles.
El turno de intervenciones reflejó una línea argumental común, centrada en la defensa del deporte base y en el reconocimiento del papel social que desempeñan estos clubes. José Antonio Mateo expresó su confianza en que el TAD pudiera reconducir la situación, aunque lamentó la escasa implicación del CSD en este tipo de conflictos vinculados al fútbol base. Por su parte, David Gutiérrez puso el acento en el “esfuerzo y compromiso” que sostienen proyectos deportivos construidos a lo largo de los años, apelando al respeto hacia las entidades y las personas que las integran.
En la misma línea, Ana Peñalosa calificó a los clubes de la provincia como “pilares esenciales” en los municipios y consideró la decisión federativa “injusta y desmedida”, al tiempo que defendió que la actitud de las entidades estaba siendo conciliadora y merecía ser escuchada. El diputado socialista Samuel Alonso coincidió en la valoración del impacto de la sanción y destacó el buen rendimiento deportivo de los equipos afectados, subrayando el nivel competitivo que habían alcanzado en sus respectivas categorías.
La intervención más crítica con el ámbito federativo llegó desde el grupo Vox, cuyo portavoz calificó la situación como una “represión arbitraria”, en un discurso que evidenció el malestar existente en torno a la actuación de los órganos disciplinarios.
