El Viveros Herol Nava logró en Irún una de esas victorias de las que difícilmente la afición puede olvidarse, no sólo por la categoría del oponente, un Bidasoa que pasa por tener una de las mejores plantillas de la Liga Asobal, sino también por la importancia de los dos puntos en juego, que pueden ser vitales a la hora de apostar por la permanencia en la categoría.
Sin duda, el protagonista principal del encuentro fue el guardameta brasileño Matheus Martins ‘Buda’, con intervenciones decisivas para que el equipo segoviano lograse la victoria. Tan buena fue la actuación del portero que logró ensombrecer el más que buen trabajo que en la portería contraria realizó Leo Maciel, que con un porcentaje de un 34% de paradas puso mucho de su parte para que el Bidasoa siempre tuviera opciones de meterse en el partido.
Pero la actuación de Buda fue tan sobresaliente que se ha metido por méritos propios entre las mejores de toda la temporada en la Liga Asobal. Más de un 43% de paradas, deteniendo tres lanzamientos de siete metros de los cinco que le lanzaron, y parando nueve de los trece remates desde los nueve metros (y ocho de los veintitrés desde la línea de los seis metros) le dieron al Balonmano Nava la posibilidad de ganar en una posta donde no habrá muchos que lo hagan.
La dimensión de la actuación de Buda se puede apreciar comprobando las estadísticas de la Liga Asobal en la presente campaña. Así, solamente cuatro guardametas han logrado superar el 40% de intervenciones positivas en un partido completo, entendiendo como tal aquel en el que reciben más de 40 lanzamientos. El más acertado en un encuentro fue el portero del FC Barcelona Viktor Hallgrimsson, que en la victoria del conjunto blaugrana ante Bada Huesca firmó un estratosférico 22/51 para un 43% de paradas.
Una nómina de pocos porteros
El portero del BM Logroño, Xoan Ledo, que posiblemente esté siendo el más regular de la Liga, también amargó el partido al Bada Huesca, al que le detuvo 18 de los 42 lanzamientos para sumar otro 43% de paradas. Y César Pérez, el guardameta del Recoletas Atlético Valladolid, se elevó hasta el 41% en el partido que ele quipo pucelano jugó frente al Caserío Ciudad Real. Aunque su compañero Juan Bar no le fue a la zaga en el encuentro frente al Bathco Torrelavega, donde recibió 38 lanzamientos de los que detuvo 17 para un espectacular 45%.
Dicen los entendidos que un portero de buen nivel se mueve normalmente entre el 25 y el 30 por ciento de paradas. Un buen partido significa superar ese 30 por ciento, pasar del 35 es jugar un gran encuentro, y subir por encima del 40 es estratosférico. Ello da muestra de la actuación de un Matheus Buda que ante Granollers la pasada semana firmó más de un 30% de paradas, el mismo porcentaje que siete días antes había sumado Dzymtri Patotski frente a Cangas. Como dice Carlos Villagrán, “tengo una portería espectacular, con dos guardametas que tienen una sana competencia, y a mí me da igual cuál de los dos llegue a esos porcentajes, mientras lleguen”. La permanencia pasa por alcanzar esos números.
