Metido en un exigente tramo de la segunda vuelta, que durará prácticamente hasta la sexta jornada de este segundo acto de la competición, el Viveros Herol Nava retorna a su pabellón con la clara premisa de hacerse fuerte donde más fuerte puede ser, delante de sus aficionados para intentar buscar ese aliento extra que bien le va a hacer falta al equipo de Óscar Perales hasta el final de una temporada que empezó torcida, y que no termina de enderezarse.
El rival de turno será el Balonmano Alcobendas, conjunto que no se le da del todo mal al equipo segoviano, no en vano fue el contrincante frente al que el Viveros Herol logró su primer punto en la competición, pero que transita por la Liga con opciones incluso de meterse en las plazas de play off a la Liga Asobal.
Los madrileños cuentan como mejor baza ofensiva con la rapidez de Míkel Muñoz, extremo izquierdo que suma 76 tantos esta temporada. Junto a él, maneja el Alcobendas una primera línea muy compacta en el que el protagonismo goleador se lo reparten hombres como Manuel Catalina, Gonzalo Velasco o Asier Nieto. Forma una plantilla muy joven, pero no inexperta, algo que demuestran en la inteligencia a la hora de elaborar las jugadas, por más que sufra ante plantillas con más experiencia.
La defensa 6:0 que forma el cuadro madrileño se ve reforzada por las actuaciones de Manuel Rodríguez y Andrés Delgado bajo los palos, pero sin duda el plantel que dirige Alejandro Mozas ataca mejor de lo que defiende, y los números así lo demuestran, ya que, salvando al Tolosa, el Alcobendas es el equipo que más goles encaja de toda la División de Honor Plata.
Los números engañan a veces Pero en esta categoría las estadísticas, al menos las generales, sirven para bastante poco, aunque son reveladoras de algunos problemas que tienen determinados equipos. En el caso del Alcobendas, es evidente que el peso de su sistema defensivo no es elevado, pero quizá más por su forma de jugar, con un balonmano rápido que exige una precisión que no siempre se tiene, mientras que en el caso del Viveros Herol Nava, sus números ponen de manifiesto los problemas ofensivos por los que atraviesa, ya que la defensa segoviana es una de las menos goleadas de la competición, con un promedio de menos de 27 goles recibidos por partido, lo que le coloca en el centro de la clasificación. Sin embargo, los números ofensivos sí son de los peores de la Liga, promediando menos de 25 tantos, solo por delante de Zarautz, Bordils y los dos últimos clasificados. Así que las estadísticas reflejan los hechos que se ven en la cancha, con un equipo que a partir del ecuador de las primeras partes suele atascarse en la ofensiva de tal manera que permite a sus oponentes adquirir ventajas que posteriormente cuesta un mundo salvar.
Así que la premisa pasa claramente por mejorar esos números ofensivos para poder llegar con opciones a los minutos finales de los partidos. La clave pasará por evitar las lagunas de concentración, y minimizar las pérdidas que puedan llevar al Alcobendas a usar su juego de contragolpe. Pero, sobre todo, el control de la ansiedad también será una de las bazas que habrá de saber manejar el equipo de Perales, que se sabe hecho para mayores empresas, pero que ahora debe pelear por salvar la categoría. Ese ha de ser el único objetivo de cara a lo que resta de temporada.
