El Real Madrid ganó ayer al Valladolid en un partido en el que Gareth Bale se puso el traje de goleador ante la ausencia de Cristiano Ronaldo. Con un ‘hat-trick’ del extremo galés, el conjunto dirigido por Carlo Ancelotti consiguió su quinta victoria consecutiva en la Liga y se colocó a tres puntos del Barcelona, que tiene un partido menos ya que juega hoy ante el Athletic de Bilbao, y del Atlético de Madrid, que no levantó el pie del acelerador y se impuso al Elche.
Ante la ausencia del ‘astro’ portugués, con una lesión en el muslo de la pierna izquierda, fue el ex del Tottenham quien se echó sobre su espalda la responsabilidad ofensiva del cuadro ‘merengue’ y comandó la goleada.
El extremo galés brilló al firmar un triplete y una asistencia que encaminó a los blancos hacia la séptima victoria en ocho partidos de Liga jugados en el estadio Santiago Bernabéu. El francés Karim Benzema anotó el tanto restante para la entidad de Concha Espina y amplió su registro en el torneo nacional donde ya alcanza las ocho dianas esta temporada.
Mientras, el Valladolid sumó su tercera derrota en los últimos cuatro encuentros y comparte el penúltimo lugar de la tabla, con 12 puntos, con el Almería, que sucumbió en su visita al Celta de Vigo, y el Rayo Vallecano que hoy podría escapar del descenso si logra una victoria ante el ‘farolillo rojo’ de la tabla, el Betis.
El técnico de los blancos apostó por Xabi Alonso y Luka Modric en la construcción del juego de su equipo junto al joven Isco. Así, el Real Madrid dispuso de suficiente calidad como para elaborar buenas transiciones y llegar al área rival en rápidos ataques. De esta forma, el cuadro ‘merengue’ comenzó a mostrarse más seguro, con el criterio que antes no tenía en labores de elaboración.
Numerosas ocasiones
Desde el comienzo, el bloque local se hizo con los mandos del duelo y se volcó en busca de un gol tempranero que le pusiera el choque de cara. Entre Di María y Sergio Ramos llevaron la alternativa en los primeros instantes, pero se toparon con un gran Diego Mariño que evitó que el Madrid se aventajara en el marcador.
A pesar de ello, hubo que esperar a la media hora de juego para ver el primer gol del encuentro, en el que Bale aprovechó un balón suelto dentro del área para adelantar a los ‘merengues’. Apenas tres minutos después, el propio galés sacó lustre a su botín izquierdo y asistió de manera mágica a Benzema, quien definió de cabeza ante un portero visitante derrotado.
La sentencia llegó en la segunda mitad, cuando Bale volvió a aprovecharse de un despeje fallido rival, esta vez cedido por Carlos Peña, y fulminó a Mariño con un disparo de diestra, su pierna menos hábil. La fiesta del exjugador del Tottenham se cerró en los últimos minutos de encuentro, cuando elaboró una pared perfecta con Marcelo, culminada con un centro raso del brasileño y una definición seca del flamante fichaje blanco en la entrada al área.
Con el partido resuelto, Ancelotti metió al campo a dos de las perlas de ‘la fábrica’ madridista, Jesé y Morata, para disfrute del público local.
