El alemán Sebastian Vettel (Red Bull) saldrá hoy desde la primera posición de la parrilla tras conseguir la ‘pole’ en el Gran Premio de Singapur, decimotercera prueba del Mundial disputada sobre el asfalto de Marina Bay, por delante de su compatriota Nico Rosberg (Mercedes) y del francés Romain Grosjean (Lotus), mientras que el español Fernando Alonso solo pudo acabar en la séptima posición.
El actual campeón confirmó la superioridad que mostró durante los entrenamientos libres, y se hizo con el mejor crono por quinta vez en la temporada tras volar sobre el asfalto con un tiempo de 1:42.841. Sin embargo, la confianza del germano estuvo a punto de jugarle una mala pasada y dejarle sin la primera posición, después de que Rosberg se quedara a solo 91 milésimas del ‘RB9’.
Vettel salió primero a la pista y marcó el crono que, a posteriori, le sirvió para ser el más veloz, superando en más de seis décimas a su inmediato perseguidor, Nico Rosberg. En ese momento, el piloto de la marca energética, respaldado por su equipo, decidió bajarse del monoplaza y no dar una vuelta más al circuito.
El teutón comenzó a darse cuenta de su error al ver el primer sector de su compañero Mark Webber (Red Bull), que consiguió el récord en esa zona del circuito, y al ver cómo rodaba el Mercedes de Rosberg, que empezó a igualar sus tiempos gracias a la mejoría del asfalto con el paso de los minutos. Sin embargo, la suerte volvió a ponerse de su lado, dejando todo en un pequeño susto, y el tricampeón pudo disfrutar como nunca su primera posición.
Alonso, por su parte, volvió a quedarse muy lejos de Vettel y se tuvo que conformar con la séptima plaza tras acabar a más de un segundo del Red Bull. La escudería italiana dio un paso atrás con respecto a Spa y Monza y volvió a demostrar las grandes carencias que lleva arrastrando desde el inicio de temporada, confirmando que no tienen un coche competitivo para poder pelear por el campeonato del mundo.
Y es que, la diferencia que separa a ambos en la general, ahora de 53 puntos, podría convertirse en insalvable si hoy el germano vuelve a subirse al primer cajón del podio, algo más que probable.
Para añadirle más dificultad a la machada que tendrá que hacer Alonso, el asturiano tendrá que librarse además de Romain Grosjean (Lotus), que sorprendió a todos con la tercera posición, el australiano Mark Webber (Red Bull), que saldrá por detrás, el británico Lewis Hamilton (Mercedes), quinto, y el brasileño Felipe Massa (Ferrari), que firmó la sexta posición.
Por su parte, las sorpresas llegaron, como siempre, en la Q2. La primera la dio el finlandés Kimi Raikkonen (Lotus), que volvió a quedarse fuera de la Q3 por segunda vez consecutiva, y tendrá que salir desde la decimotercera posición de la parrilla. Junto a él estará el mexicano Sergio Pérez (McLaren), que sigue sin demostrar que es el piloto elegido para representar a la marca británica al calificar en decimocuarto lugar.
A la conclusión de la sesión, el español, a pesar de su séptimo lugar, se mostró confiado en poder acabar la carrera en el podio. «No creo que haya que inventar nada, habrá que hacer una carrera al cien por cien, una carrera perfecta. Hay coches más rápidos, pero intentaremos luchar», manifestó.
«En cinco años siempre ha salido el ‘safety car’, así que la estrategia te puede salir bien o mal dependiendo de la suerte que tengas. Hay que elegir los neumáticos y las paradas adecuadas», añadió.
«Esperamos estar entre seis y ocho décimas más atrás, pero con todas estas carencias siempre hemos luchado por el campeonato hasta la última prueba en los últimos años», sentenció.
