La juventud es impetuosa y, aunque trate de evitar o esconder esta característica, es raro que no vuelva a caer en ella. El Segovia Futsal es un equipo muy joven, y por ello impetuoso. Esto puede ser beneficioso en algunas ocasiones, pero tiene que ser compaginado con dosis de calma. La derrota de ayer de los segovianos en el primer partido de la temporada ante un equipo con más oficio como el Uruguay Tenerife, no empañó el esfuerzo plasmado por los locales, pero tienen que aprender de ella para que, en lo sucesivo, la falta de templanza no les atenace.
Y es que las cosas no empezaron nada bien para el equipo de Carlos Sánchez. Cuando solo habían pasado unos segundos, una pérdida de balón en el ataque segoviano propició el contragolpe de los insulares, que fue culminado en gol por Víctor Cachón, a puerta vacía.
Después del 0-1 los locales tuvieron el control del balón, pero se toparon con la defensa bien cerrada. Para intentar abrirla, probaron con disparos lejanos, como los de Bingyoba y Juanlu, pero sin acierto. Seguidamente fue Edu quien lo intentó, pero su disparo se marchó algo desviado.
El Segovia Futsal lo seguía intentando, pero los robos de balón de los canarios estuvieron a punto de causarles más de un disgusto. Además, los de casa fallaban demasiado a la hora de finalizar, como en una clara oportunidad de Juanlu, que picó la pelota por encima del portero Iago Barro y se marchó alta; o la de Jorge, desviada.
Por su parte, el Uruguay Tenerife disponía de pocas ocasiones, pero las que tenía eran bastante peligrosas, como el tiro de Pedro Toro que se fue pegado al palo de Mordi.
Pasado el ecuador de la primera parte la situación se igualó en cuanto a la posesión, aunque al Segovia Futsal le seguía costando culminar las jugadas. Así, a los doce minutos Carlos Sánchez pidió tiempo muerto para reordenar sus filas.
A partir de entonces se vieron más errores que aciertos por parte de cada equipo. Fueron unos minutos raros, en los que parecía que la pelota quemaba cuando llegaba a los pies de los jugadores. A pesar de todo, Iván y Adelberto dispusieron de oportunidades para empatar, ambos en el minuto 15.
Pero, con el Segovia Futsal volcado en busca del empate, al igual que sucedió en el 0-1, un claro contragolpe tinerfeño terminó con el 0-2, obra otra vez de Víctor Cachón.
De todas maneras, sin tiempo para lamentaciones, un minuto después llegó el gol de Jorge tras recibir un pase de Edu. Fue el primer tanto de la historia del Segovia Futsal, y fue marcado por un segoviano.
Este tanto dio alas a los locales, que tuvieron un par de buenas oportunidades para lograr el empate, pero sin acierto. Así, se llegó el descanso con el partido aún muy abierto de cara a la segunda parte.
El Segovia Futsal salió algo descolocado del vestuario, y estuvo muy cerca de encajar un gol parecido al primero, a los pocos segundos de empezar. Seguidamente, Quique Barroso estrelló el balón contra el palo.
En la otra portería, Edu primero, y Bingyoba, tras encontrar un rechace del portero en una jugada a balón parado, rozaron el empate. El mismo Ángel Bingyoba realizó una buena volea a continuación, pero el balón pegó en el palo.
Muchas ocasiones, pero poco acierto local. Todo lo contrario entre los visitantes que, en el 24, aprovecharon una jugada embarullada dentro del área para batir por abajo a Mordi, en lo que supuso el 1-3.
Quedaba mucho tiempo por delante para remontar, pero el Uruguay Tenerife tiró de experiencia y llevó el partido a su terreno, con posesiones largas y sin arriesgar demasiado. Por su parte, el Segovia Futsal seguía a lo suyo, en busca de un gol que les metiera de nuevo en el partido. Y este llegó en el 28, gracias a un tiro cruzado de Villoria tras un balón que le llegó desde los pies de Castilla.
A partir del 2-3 el encuentro se volvió algo loco, y en esa locura los segovianos estuvieron cerca de pescar algún gol más. Como lo pudo hacer Jorge, con su disparo a la media vuelta, al que respondió muy bien Iago Barro.
A falta de 4 minutos para el final Castilla salió de portero-jugador, pero no le funcionó esta estrategia a los segovianos, que encajaron a puerta vacía el 2-4; y después, el 2-5 con el que concluyó el choque.
