El Mundial de Fórmula Uno entra este fin de semana en su último tercio con la disputa del GP de Singapur, carrera urbana y nocturna tradicionalmente marcada por la incertidumbre en forma de lluvia o de intervenciones del ‘safety car’, elementos que espera aprovechar Fernando Alonso (Ferrari) para recortar la amplia ventaja de Sebastian Vettel (Red Bull).
A falta de siete carreras para concluir el Mundial, el alemán tiene cada vez ve más despejado su camino hacia el cuarto campeonato consecutivo pese a los esfuerzos del asturiano, autor de varias remontadas que, al menos, han evitado que el título no esté ya sentenciado. Al inicio de esta gira asiática, que también llevará a Corea, Japón y La India en las próximas fechas, el alemán cuenta con 53 puntos de renta sobre su rival.
La situación es diametralmente opuesta a la de hace un año, cuando el español llegó al trazado de Marina Bay como líder. Sin embargo, en aquella carrera se invirtió la tendencia y Vettel inició una remontada fulgurante que le aupó hasta la gloria.
El ovetense desea extraer el lado positivo de aquel precedente para pensar que aún aspira al título en una carrera que tradicionalmente se le ha dado bien. Dos victorias y un total de cuatro podios en cinco ediciones alimentan su confianza, aunque ha reiterado que necesita errores de su rival para acercarse en la clasificación.
Si hay una cita en la que pueden llegar esos fallos es Singapur, donde el ‘safety car’ suele surgir como un protagonista más de la cita. El coche de seguridad ha aparecido en todas las ediciones con un total de ocho intervenciones que suelen dar un vuelco a la carrera. El otro interrogante llega desde el cielo, en un lugar acostumbrado a violentas tormentas. Por el momento, el pronóstico indica la posibilidad de agua los tres días, pero nadie en el ‘paddock’ puede saberlo con certeza.
Por detrás, también apuran sus últimas opciones Lewis Hamilton (Mercedes) y Kimi Raikkönen (Lotus), convertido en el centro de atención tras confirmarse su retorno a Ferrari la próxima temporada. Antes, el finlandés busca un buen final de temporada con Lotus, la escudería que le ha dado la oportunidad de resurgir en la Fórmula Uno tras su aciaga aventura en los rallys.
El GP de Singapur, que obliga a cambiar las rutinas de los pilotos para adaptarse al horario europeo, está marcado por temperaturas en torno a los 30 grados, que se hacen notar más por la humedad. En total, completarán 61 vueltas a un circuito de 5.065 metros.
