La escudería Red Bull retomó ayer el Mundial de Fórmula Uno demostrando su fortaleza en la primera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Bélgica, donde Sebastian Vettel lideró seguido de cerca por su compañero Mark Webber y con el resto de la parrilla muy alejada, caso de Fernando Alonso (Ferrari), que solo pudo concluir la jornada en la séptima posición.
El asturiano firmó el mejor registro en una sesión matinal marcada por la lluvia intermitente, pero una vez que el sol lució sobre el circuito de Spa-Francorchamps ya no pudo ampararse en el clima para neutralizar la superioridad de Red Bull. A lo largo del fin de semana el pronóstico indica que el agua podría volver, lo que ayudaría de nuevo al español.
Vettel, claro líder del Mundial con 38 puntos sobre Kimi Raikkonen (Lotus) y 39 sobre el ovetense, marcó el mejor registro en la sesión vespertina pese al pinchazo que le dejó en el garaje los últimos minutos. La rueda trasera de su monoplaza quedó destrozada, pero para entonces ya había sellado un registro de 1:49.331 al que solo pudo acercarse Webber (1:49.390).
De igual modo, también atravesó problemas Alonso, con el alerón trasero que tuvo que reemplazar y también con los neumáticos, confirmando que las gomas de Pirelli podrían volver a cobrar protagonismo a lo largo del fin de semana, como ya ocurrió en el caótico GP de Gran Bretaña. El bicampeón del mundo, que vivió un pique con Jenson Button (McLaren), finalizó en séptima posición a más de un segundo de Vettel.
Justo por delante de él concluyó Kimi Raikkonen, que este fin de semana aspira a conseguir el quinto triunfo de su carrera en el circuito de Spa-Francorchamps. Por delante de él y detrás de los Red Bull se situaron Romain Grosjean (Lotus), Felipe Massa (Ferrari) y Jean-Eric Vergne (Toro Rosso).
La jornada también dejó la táctica conservadora de Mercedes, que se apuntó el triunfo en tres de las cinco últimas citas del campeonato. Los monoplazas de la escudería germana optaron por esconder sus bazas dejando que Nico Rosberg y Lewis Hamilton cayeran a los puestos novenos y duodécimo, respectivamente.
A la conclusión de la sesión, Fernando Alonso se mostró satisfecho tras lograr la septima posición, especialmente por el hecho de haberse acercado a los tiempos de los favoritos, aunque también mostró cierta preocupación por el reventón que sufrió justo en el momento que se retiró al garaje.
«En lo relativo a los tiempos, nos hemos acercado a los favoritos, pero no sé decir qué se puede esperar. Tenemos que recuperar muchos puntos en el campeonato. Con la lluvia podemos perder, pero ese caos en una carrera con más riesgo quizá nos pueda venir mejor», precisó.
Además, destacó la importancia de los neumáticos tras los incidentes ocurridos este viernes. «Hay que ver cómo se comportan los neumáticos en seco. Hay que estudiar si el accidente de Caterham fue por un problema de neumáticos. Vettel sufrió un reventón y yo otro en la vuelta que entraba a ‘boxes’», indicó.
Sin embargo, Alonso descartó que el problema sea el mismo que en Silverstone, tras el cual se introdujeron cambios en las ruedas para Alemania y Hungría. «No creo que se trate de un problema parecido al que vimos en Silverstone, quizás se deba a un conjunto de circunstancias aleatorias, pero de todas formas requiere un análisis cuidadoso», señaló.
Mientras tanto, Sebastian Vettel también confirmó que, a pesar del pinchazo que sufrió, fue un día positivo. «No sabemos qué pasó. Perdimos la parte trasera derecha muy pronto, así que tenemos que echarle un vistazo. Pirelli está trabajando en averiguar por qué sucedió. Aparte de eso, fue un día positivo», confesó. «Hace mucho más frío aquí que en Hungría, pero esto es Spa y es parte de este circuito», concluyó.
