El alemán Sebastian Vettel consiguió ayer el mejor tiempo en la segunda sesión de libres del GP de Alemania, que se disputará en el circuito de Nürburgring. El piloto de Red Bull y líder del campeonato completó el circuito en 1:30,416.
Por detrás se colocó el Mercedes de Nico Rosberg (1:30,651), mientras que el británico Lewis Hamilton, que dominó la primera tanda, solo pudo acabar en la octava posición (1:31,304).
El español Fernando Alonso fue sexto, a poco más de medio segundo del germano. El piloto de Ferrari, justo por delante de Felipe Massa. En cuarta y quinta posición acabaron los dos integrantes del equipo Lotus, el francés Romain Grosjean (1:30.843) y el finlandés Kimi Raikkonen (1:30,848), respectivamente.
Sin embargo, el asturiano fue el protagonista de la primera toma de contacto, en la que no consiguió ningún registro debido a los problemas eléctricos sufridos por su monoplaza. Tras las malas sensaciones transmitidas por el Ferrari en Silverstone, la primera tanda se antojaba importante para que la ‘Scuderia’ analizara posibles cambios en su coche. Las nuevas especificaciones con los neumáticos Pirelli, impuestas por la FIA, aumentaban si cabe la necesidad de realizar un buen trabajo.
Sin embargo, no le pudieron ir peor las cosas al español, que vio cómo su coche se quedó parado en la vuelta de instalación. El ovetense regresó de inmediato a ‘boxes’ en una moto con un comisario, mientras una grúa recogió su Ferrari del asfalto.
La escudería anunció que se trataba de un problema eléctrico y, creyéndole arreglado, devolvió a Alonso a la pista 50 minutos después, pero, nada más salir, volvieron a surgir problemas y de nuevo retornó al garaje para no volver a salir. El asturiano fue el único que no marcó ningún registro.
Después de ocho Grandes Premios, Sebastian Vettel continúa como líder del campeonato con 132 unidades, seguido por Alonso (111) y Raikkonen (98). Sin embargo, los focos están puestos sobre Pirelli, que anunció un cambio en el compuesto de sus neumáticos tras lo ocurrido hace una semana en Silverstone, donde varios reventones desataron un debate sobre la seguridad.
Tras concluir los entrenamientos, Alonso se mostró moderadamente optimista. «Hemos hecho un pequeño avance, es un pequeño paso adelante con respecto a lo ocurrido la semana pasada», comentó.
De todos modos, el hecho de que el F138 haya ganado velocidad en estos últimos días no significa en absoluto que puedan estar satisfechos con su situación, y es que el asturiano es consciente de que todavía se encuentra en una situación de clara inferioridad respecto a Mercedes y Red Bull.
«Parece que son mucho más fuertes que nosotros. Lotus también está ligeramente por delante. Esta noche tenemos que encontrar algo que nos haga mejorar, porque en condiciones normales somos el tercer o el cuarto equipo de la parrilla», indicó.
Por otro lado, el director de Pirelli, Paul Hembery, admitió estar sorprendido por la amenaza de la asociación de pilotos de retirarse del Gran Premio de Alemania si se repiten los problemas de neumáticos surgidos en hace una semana, y espera que no haya ningún problema con las nuevas gomas con una cinta interior hecha de fibra sintética kevlar.
«Los coches van mucho más rápido este año y eso crea diferentes cargas. Con las gomas invertidas se crea un punto de debilidad, y ese fue el problema. Había cuestiones secundarias, pero no queremos esquivar el hecho de que era nuestra responsabilidad», comentó. «Tenemos que conseguir resolverlo y hacer las cosas ordenadas. Somos una compañía profesional. Somos muy apasionados en lo que hacemos y muy buenos en lo que hacemos», finalizó.
