El CD La Escuela ya no puede esperar más. El tira y afloja que ha venido manteniendo durante estos últimos meses con la empresa multinacional ha mantenido al club en una situación difícil, optimista pero cauteloso, a la espera de una firma que aún no ha llegado. Como afirmaba Rafa Encinas, presidente del club, “todo han sido parabienes y buenas palabras acerca del club, de su filosofía, de su afición… pero el tiempo ha ido pasando, corre en nuestra contra, y al final lo cierto es que esa firma que tanto ansiábamos no se ha producido”.
Por esta razón, y por respeto a una plantilla de jugadores que eligió jugar en Segovia como su primera opción antes de escoger otros destinos, los miembros de la junta directiva del CD La Escuela se reunieron en la mañana de ayer, y tomaron la decisión de recurrir al ‘plan B’, que pasa por salir a competir en la Primera División del fútbol sala nacional con jugadores segovianos y aún más jóvenes que los que ya estaban en el plantel en la pasada campaña.
“Hay jugadores a los que no podemos pedir más tiempo, —reconocía Encinas—, porque bastante han aguantado ya, y bien agradecidos que les estamos. Ojalá pudiéramos retenerlos, pero pasan los días, y no tenemos respuesta del patrocinador. Por eso les vamos a decir a los jugadores que, si tienen una buena oferta, la acepten y puedan continuar desarrollando su carrera deportiva en otro sitio, porque ya conocen nuestra filosofía de favorecer la salida de jugadores que puedan prosperar”. Éste podría ser el caso de Antoñito, que maneja una oferta del Burela, o de Fabián, con dos buenas ofertas del fútbol sala italiano y también de Hungría, o de Palomeque, que conoce del interés del Marfil Santa Coloma, si bien salvo en el caso de Fabián que quedó libre en junio, los clubes interesados deberían dirigirse al CD La Escuela para negociar la salida del jugador.
Dependiendo de las salidas de jugadores, el club planificará las incorporaciones, siempre con la premisa de la austeridad económica. Tanto es así que el presidente de la entidad dejó claro que “hablaremos con los jugadores que se queden, para que puedan amoldarse a la nueva coyuntura económica”.
Además, este ‘plan B’ tiene una segunda premisa, como es la del entrenador. David Madrid, que desechó una buena oferta de un equipo de la liga portuguesa por seguir en Segovia, ya señaló en su día que de activarse esta segunda opción, él tendría que dejar el club, y Encinas también era de la misma opinión cuando afirmó que “tendríamos que cambiar de entrenador”.
la inscripción El CD La Escuela confirmó hace varios días su inscripción en la Primera División de la Liga Nacional de Fútbol Sala, pero aún no ha confirmado el pago de los alrededor de 47.000 euros que supone jugar en la máxima categoría del fútbol sala nacional. En pocos días el club deberá abonar esta cantidad, y el presidente desveló que se abonará la mitad de la cuota en metálico “y avalaremos el resto”. Todo ello antes de que se produzca la asamblea de la LNFS en la que se decidan los calendarios, “porque nosotros ya confirmamos que el club iba a continuar, y no vamos a dejar colgados a nadie”. El CD La Escuela ya no puede esperar más, “porque muchas personas dependen de nosotros, y no estamos dispuestos a pasar un año como el pasado”, se sinceró Encinas, y la pelota queda ahora en el tejado del sponsor. Si su intención de apoyar al CD La Escuela era de verdad, aún hay tiempo para confirmarla.
