A estas alturas de cualquier otra temporada, las plantillas de los diferentes equipos de fútbol sala se despiden, y muchos de sus integrantes se dicen “adiós”, sabedores ya de que, en la temporada siguiente, su destino ya estaba decidido en otro lugar. Pero en esta campaña 2012/2013, un equipo de fútbol sala no se ha dicho adiós, sino que se ha dedicado un “hasta luego”, deseando que, cuando la puerta del vestuario vuelva a abrirse para dar paso a otra temporada, puedan volver a verse y a compartir momentos tan especiales como los vividos este año.
La plantilla del Caja Segovia es una ‘rara avis’ en el deporte de élite, en el que normalmente cada jugador va a lo suyo, y no suele confraternizar demasiado con todos sus compañeros, sino con tan solo unos pocos. Sin embargo, este Caja ha sabido regar la semilla que plantó Miguel Rodrigo, y ser primero un grupo de amigos para posteriormente un equipo de fútbol sala. Así, en la rueda de prensa de despedida de la temporada, no sólo acudieron David Madrid y cuatro de los capitanes del equipo, Burrito, Borja, Sergio y Antoñito, sino que a la sede del club también acudieron Pepelu, Gonzalo, Murga y Jorge Jimeno. “Hay más capitanes que barco”, afirmaba un orgulloso David Madrid, que en todo este tiempo no ha variado ni un ápice su discurso de agradecimiento tanto a los jugadores, “porque con otra plantilla no habría podido conseguir lo que he logrado como entrenador este año. Han sido tremendamente profesionales”, como a sus compañeros del cuerpo técnico, directiva y a la afición.
El entrenador del Caja sólo tiene un lamento, “que nos vayamos de vacaciones sin conocer a ciencia cierta el futuro del club. Habría cambiado todo por saber en enero el nombre del próximo patrocinador del equipo”. Porque lo cierto es que, optimismos y pesimismos aparte, el futuro del club sigue en el aire, y en ese futuro quiere estar el técnico, pero con una condición “como es que haya un sponsor como en su día lo fue Caja Segovia. Si es así, mi renovación no supondrá un solo problema, porque le estoy muy agradecido a este club. Ahora bien, si se mantiene esta situación, no sé lo que pasará, porque más que Plan B lo que habría sería un Plan Z, y creo que me tendría que marchar”.
De la temporada se queda el sabor agridulce de una semifinal a la que el Caja no llegó en plenitud de sus condiciones físicas, puesto que en la rueda de prensa se desveló que tanto Jesús Herrero como Sergio González y Burrito jugaron lesionados, el primero con un pinchazo, el segundo con una microrrotura fibrilar, y el tercero de un esguince de tobillo por culpa de un esguince de tobillo que le ha tenido dando guerra desde hace casi tres meses. Pero ninguno de ellos quiso poner estas lesiones como excusa de una eliminación ante un rival al que el Caja le tuvo bastante más cerca de lo que el marcador refleja, “porque de habernos adelantado en el tercer partido, ellos se habrían puesto muy nerviosos”, afirmaba Sergio González, mientras que David Madrid era rotundo “los jugadores han dado más del cien por cien, y no hay absolutamente nada que reprocharles, todo lo contrario”.
Ahora llegan las bien ganadas vacaciones, que vendrán acompañadas de una cierta incertidumbre por un futuro que aún se presenta incierto. Muchos jugadores cuentan con ofertas para jugar en otros equipos, pero ya han dejado claro que, si hay un futuro para el Caja Segovia, ellos quieren participar.
“La afición se merece un respeto”
Cada vez que a un integrante del Caja Segovia se le pide una opinión sobre los aficionados del equipo, no sale una sola palabra de su boca que no sea de agradecimiento, “porque no creo que haya muchas aficiones en España que hayan apoyado a su equipo de la forma que lo ha hecho ésta, acompañándonos en los dos partidos en Barcelona. Jugar en el Palau delante de 4.000 o 5.000 personas, y que aún se oigan los cánticos de nuestros aficionados pone los pelos de punta”.
Quizá por ello surgen los reproches por parte de los miembros del equipo hacia la operadora de televisión, que no retransmitió en diferido el tercer partido de la semifinal frente al Barça por culpa de un encuentro de veteranos entre el Real Madrid y la Juventus. “Aficionados y clubes se merecen un respeto”, señaló David Madrid, “y por ello considero que cambiar la parrilla para poner un partido de veteranos en lugar de lo que estaba previsto es una falta de respeto a jugadores, y a afición”.
