El alemán Sebastian Vettel se impuso ayer en el Gran Premio de Fórmula Uno de Canadá, disputado en el circuito de Montreal, y aumentó su ventaja como líder del campeonato, por delante del español Fernando Alonso, segundo tras remontar desde la sexta posición de la parrilla.
El germano dominó una carrera que disputó con el asfalto seco, en contraposición a la calificación del pasado sábado, que fue sobre agua. Esta situación no incomodó al actual campeón del mundo, que se mostró intratable desde que se apagó el semáforo rojo hasta que vio la bandera a cuadros, mostrando así su potencial en una cita que ha recordado a muchas de sus victorias de los últimos tres años.
El piloto de Red Bull logró su primer triunfo en Canadá y el número 29 de su palmarés, lo que le pone camino de su cuarto título consecutivo de campeón. Con estos resultados, el teutón lidera el Mundial con 132 puntos y aumenta su ventaja a 36 sobre el segundo clasificado, Fernando Alonso, ya que el español adelantó a Kimi Raikkonen (Lotus) debido a la discreta novena posición que firmó el finés, merced a una estrategia a una parada que resultó equivocada y ahora está tercero con 87 puntos.
El asturiano partió sexto y terminó en una satisfactoria segunda plaza por delante del Mercedes del británico Lewis Hamilton, que completó el podio.
La sensación que causó con el Williams el finlandés Valtteri Bottas al lograr el tercer mejor tiempo en la sesión de clasificación duró pocos metros al ser adelantado por Rosberg, Webber y Alonso nada más apagarse el semáforo.
Vettel salió lanzado en busca de su primer triunfo en el trazado canadiense y enseguida puso mucha distancia respecto al inglés.
Tras el primer cambio de neumáticos, Mark Webber se acercó a Nico Rosberg en la pugna por la tercera plaza, en la que también se metió el español. Los tres estaban en cuatro décimas de segundo. Era la batalla del día, dada la ventaja de Hamilton y de Vettel.
Sin embargo, el Mercedes del alemán no pudo aguantar más la presión con su Mercedes y fue superado por el austriano, que marcó vuelta rápida, y por Alonso, que no perdió su oportunidad.
El bicampeón replicó con otra vuelta rápida y aprovechó que el oceánico perdió un trozo de su alerón delantero por culpa de un toque con el doblado Giedo Van de Garde, por lo que fue penalizado.
En ese momento, Alonso consiguió pasar al piloto de Red Bull en la vuelta 42, pero no se conformó y siguió tirando muy fuerte. Su Ferrari volaba como no lo hizo en la clasificación y poco a poco fue recortando diferencias con Hamilton. Quedaban 15 vueltas de pelea entre dos viejos enemigos.
Por delante, pese a la ventaja a su favor, Vettel tuvo alguna dificultad gestionando las curvas. Solo él podía arruinar su triunfo.
Mientras tanto, la ayuda de Adrian Sutil, con vuelta perdida, acabó por colocar al español pegado al monoplaza de su rival, que intentó mantener la plaza de forma desesperada. A nueve giros para el final, Hamilton dejó de resistir los ataques del Ferrari que, favorecido por el DRS, pasó al británico y se colocó en la segunda posición completando una excelente remontada.
El australiano Mark Webber (Red Bull) fue cuarto, por delante del alemán Nico Rosberg (Mercedes) y del francés Jean Eric Vergne (Toro Rosso), que concluyeron quinto y sexto, respectivamente. Por su parte, el escocés Paul di Resta (Force India) y el brasileño Felipe Massa (Ferrari), séptimo y octavo, protagonizaron las dos remontadas de la carrera, avanzando 10 y ocho puestos cada uno.
Polémica
Por otro lado, el jefe deportivo de Red Bull, Helmut Marko, consideró ayer que es obligado imponer una dura sanción a Mercedes por sus ensayos clandestinos con los neumáticos Pirelli.
«Si esas pruebas quedan sin consecuencias, dejarían sin efecto todas las negociaciones sobre limitación de costes. Ello equivaldría a abrir la ‘caja de Pandora’ que luego no podríamos volver a cerrar jamás», manifestó.
Para la escudería austríaca, la cosa está clara. «Ante todo se violó un reglamento deportivo. Y, además, hay un pacto sobre ensayos entre todos los equipos, un acuerdo entre ‘gentlemen’, que ni siquiera hemos mencionado y que también fue violado», agregó.
En caso de que no hubiera castigo, otros fabricantes de motores como Renault apremiarían a la FIA efectuar ensayos adicionales.
