Con buen juego el equipo del Viveros Herol Nava vuelve a la senda de sus mejores tiempos. La superioridad fue absoluta ante un rival como el BM. Madrid desbordado y sin posibilidad de reacción ante el implacable juego navero, que ya en los primeros minutos de la segunda parte dejaba fuera a los locales con una diferencia de hasta 16 goles. Con esta victoria el conjunto navero se resarcía de la derrota, 26-27, que encajó cuando los madrileños les visitaron.
Fue un recital de balonmano que llenó de júbilo a una afición navera que ocupó mayoritariamente el espacio de las gradas. Y no era para menos, porque a los muchachos de Nacho González les salía todo y resultaban imparables. Sin duda alguna de nuevo la clave de esta superioridad absoluta estuvo en ese infranqueable 6-0 defensivo que rompía el ataque local dificultando la intensidad del movimiento de la jugada y lanzamientos a puerta que David de Diego se encargaba no llegaran a la red. Con este planteamiento defensivo a los madrileños se les iba acabando los recursos al no encontrar hueco por donde entrar y lanzar.
Con el mejor juego en defensa, los del Viveros Herol tuvieron sus ocasiones de salir al contraataque, que una vez más Bruno encabezó, además de imponer su ritmo en el juego de posición con circulaciones que llegaban desde todas las zonas para propiciar los lanzamientos de Guillermo, así como las jugadas al pivote Nico, que culminó con acierto, además de intensidad de ataque que desde el centro generaba Carlos Villagrán y recogían los laterales Simón García y Roberto Turrado.
A pesar de sus intentos, los del BM Madrid no encontraban medio de neutralizar la goleada que les caía desde el principio del partido. El 5-1 defensivo empleado para dificultar el movimiento de la jugada rival no obtenía éxitos y el marcador continuaba en línea ascendente negativa. Es cierto que la superioridad visitante condicionó, pero no obstante se vio a un equipo madrileño diferente al que consiguió ganar al Nava cuando le visitó. Le faltaron jugadores de aquella ocasión como su guardameta Lucas Rico, que en este partido fue sustituido por Jaime Alvado, extremo derecho habitual que por primera vez en su vida deportiva ocupaba el puesto de guardameta.
Los madrileños no tuvieron su tarde y por contra los naveros disfrutaron de una merecida victoria que para su entrenador Nacho González vuelve a poner al equipo en la senda de los buenos resultados.
La prohibición de hacer fotos y filmar imágenes en el Pabellón
Los aficionados no pudieron seguir desde Nava de la Asunción la victoria del equipo a través de las habituales transmisiones en directo que lleva a cabo el club en los distintos pabellones que visita. El motivo de privarles de este derecho a la información lo marcaba en el pabellón Municipal de Entrevías una norma que prohíbe hacer reportajes fotográficos y filmar imágenes dentro del interior e esta instalación deportiva. Lo mismo sucedía a este corresponsal que subscribe esta información. Después de más de tres décadas informando y fotografiando las diversas competiciones oficiales sin ningún tipo de problemas, hoy en Municipal de Entrevías donde se disputaba una competición nacional de la Real Federación Española de Balonmano, era requerido por el personal del pabellón y luego por la Policía Municipal a no hacer uso de la cámara fotográfica , sencillamente por estar prohibido. Se pedía autorización expresa para poder hacerlo y lo curioso es que nadie del personal presente se consideraba responsable para darla. Fue una experiencia tan rara como desagradable y de impotencia al no poder llevar a cabo el trabajo de informar que como periodista a uno le corresponde y la Constitución Española avala. El malestar entre los aficionados se hizo notar y muchos fueron los móviles que siguieron la jugada, así como las quejas a presentar.
