Los atletas populares saben como pocos afrontar con buen humor las inclemencias del tiempo. Acostumbrados a salir a entrenar haga el día que haga, con sol o con lluvia, con frío o con calor, los casi 3.000 que se dieron cita en la plaza Oriental en la mañana del domingo afrontaron con buen ánimo un día verdaderamente “de perros” para participar en una Media Maratón de la que dice que, como sucede con los buenos platos, quien prueba, repite.