Hace poco más de tres meses, tal que un 24 de noviembre, el FC Barcelona derrotó sin excesivas complicaciones a un Caja Segovia repleto de dudas en el pabellón Pedro Delgado, en la que fue la última derrota liguera del conjunto de David Madrid.
Más de 100 días después, el enfrentamiento se traslada al Palau Blaugrana, donde el equipo que entrena Marc Carmona no sabe lo que es perder, ni empatar, y ha ganado seis de sus nueve partidos por tres (o más) goles de diferencia, demostrando una superioridad casi insultante en su cancha, donde pocos equipos han logrado hacerle algo de sombra. Después de unos partidos mostrando algún que otro signo de debilidad, el conjunto blaugrana puso la directa en la Copa de España, que ganó con rotundidad, y ha vuelto a adquirir esa velocidad de crucero que le hace prácticamente inalcanzable para el resto de conjuntos de la Liga Nacional.
Poco importa si el equipo catalán tiene alguna que otra baja, como en esta ocasión las de Ari, lesionado de larga duración, y de Aicardo, que tampoco estará disponible para este encuentro. La ventaja de contar con 12 jugadores de primer nivel, en el que se integra perfectamente el segoviano Lin, es que las ausencias no se notan en absoluto, entre otras cosas porque Carmona recupera para este encuentro a Igor y Paco Sedano, guardameta que el Caja Segovia tiene metido entre ceja y ceja después de la tanda de penaltis en las semifinales de la Copa de España que se jugó en el Pedro Delgado.
Cualquiera podría pensar que si esas dos ausencias las tuviera el Caja Segovia, el equipo iría muy mermado a Barcelona para defender su imbatibilidad que alcanza ya los 12 partidos. Pues así tendrá que ser, puesto que el cuerpo técnico ha optado por dejar en casa tanto a Fabián, al que la recuperación de su rotura fibrilar aconseja de manera encarecida un poco más de descanso, y también a Jesús Herrero, al que sus problemas en el hombro también le han hecho quedarse en casa.
Así que el Caja viajó ayer a Barcelona sin el portero titular y su referencia en el apartado defensivo, toda una rémora ante un rival que, a falta de un juego brillante, sí posee una pegada demoledora. Pero el partido que se jugará a la una de la tarde de hoy por motivos televisivos es el más complicado que le queda al Caja hasta que llegue el play off, y por tanto en el que menos presión tiene para el equipo de un David Madrid que cumplirá su segundo partido de sanción, por lo que Pepelu volverá a dirigir al plantel desde el banquillo. Y ya se sabe lo que es capaz de hacer el Caja Segovia cuando juega sin presión. Que se lo pregunten al Inter Movistar.
