El Barcelona no pudo pasar ayer del empate ante el Valencia (1-1) en un duelo en el que Mestalla y los de Valverde apretaron e incluso se pusieron por delante gracias a Banega, pero Messi puso también en la primera mitad el empate final que deja a los de Vilanova a 16 puntos del Real Madrid, tras su traspié ante el Granada (1-0).
El conjunto azulgrana comenzó intimidando a un oponente nada timorato y cuyo inconformismo lo transformaba en un equipo aguerrido y con buenas intenciones. Pero, a base de la pausa y el empeño de los locales, el juego visitante no encontró su identidad, su estilo inconfundible de juego. Sin el balón, no averiguó el camino hacia la portería rival y perdía fluidez gracias a la asfixiante presión del cuadro ‘ché’.
Tan poco acostumbrado al aturdimiento, la escuadra catalana echó de menos la chispa de Leo Messi y el juego arquitectónico de Xavi Hernández. Enfrente, el Valencia quería sacar tajada y sonrojar a un Barcelona con la resaca ‘copera’. Casualidades del destino, un centro de Roberto Soldado y un mal despeje de Gerard Piqué le permitía al cuestionado Ever Banega adelantar a los locales (1-0) superada la media hora de juego.
Fue un toque de atención, un tirón de orejas a un líder totalmente desconocido. Los levantinos, sin complejos, encontraron premio a tanta insistencia y aplomo. Pero, sin tiempo para el gozo, un chispazo de Pedro y un acelerado Joao Pereira posibilitaron un penalti para que Messi fusilara la portería y las dudas de un plumazo con su gol número 33 en Liga (1-1).
Tras el descanso, el conjunto catalán decidió llevar las riendas del encuentro ante un rival que salía a la contra con un ritmo vertiginoso. Un centro de Guardado y un testarazo de Soldado fueron la respuesta de un Valencia lúcido. Enrabietado, el Barcelona respondió con una asistencia milimetrada de Messi y un remate fallido de Cesc frente a Guaita.
‘Toma y daca’
Con el paso de los minutos, el partido se convirtió en un ‘toma y daca’, donde la posesión se repartía entre dos conjuntos empeñados en la victoria. Los locales parecían acomodados en el vértigo y los visitantes insatisfechos en la irregularidad. Sin complejos, el Valencia tuvo en las botas de Canales la oportunidad de adelantarse de nuevo pero Valdés voló para salvar a los suyos.
Entusiasmado y valiente, el conjunto ‘che’ no cesó en su empeño de ponerse por delante en el electrónco. Una acción frenética de Cissokho por banda posibilitó que Tino Costa disparara sin acierto frente a la meta blaugrana. Poco después, Villa tuvo el segundo, pero el asturiano no atinó en el remate tras una asistencia perfecta de Dani Alves.
A falta de cinco minutos para el final, el Barcelona metió una marcha más mientras el Valencia dio un pasito atrás y se vio obligado a guardar las composturas en defensa. Fueron unos instantes de sufrimiento y menos pujanza visitante, pero, ain así, Víctor Valdés se vistió de ‘ángel de la guarda’ para salvar a bocajarro un disparo de Roberto Soldado. Con el pitido final, ambos equipos consiguieron un punto para cada uno en un partido excelso para los sentidos.
