Le costó al conjunto navero del Viveros Herol conseguir la victoria sobre el Leganés que le desquitaba de la derrota sufrida en el partido de ida. Al final logró alegrar a una afición que esperaba ya ver a su equipo en la senda de los buenos resultados. Aunque la dudosa tarjeta roja recibida por el capitán del equipo Carlos Villagrán, aleja a este de ser alineado el próximo partido. Villagrán interceptaba, en posición reglamentaria a distancia de tres metros, un pase en la línea del centro del campo tras el saque posterior a un gol y los colegiados le mostraron por ello la tarjeta roja, a 32 segundos del toque final del partido, con el marcador señalando la victoria navera por un gol del empate, por lo que el equipo de casa se quedó con solo cuatro jugadores en la cancha, tras la exclusión de Gamarra y la roja de Carlos Villagrán.
Fueron momentos que subieron la tensión al máximo, y que levantaron una sonada protesta desde las gradas. Pero los cruciales segundos finales fueron resueltos por la defensa navera sin dejar que los del Leganés llegaran a marcar, pudiendo así sumarse otra victoria en casa.
El partido fue tenso e intenso, jugado al máximo por los dos equipos. Si bien los locales llevaron la iniciativa con dos y tres goles a favor, los visitantes acortaban esas distancias y lograban el empate gracias a un juego muy ágil al borde de los seis metros, con rápidas circulaciones que movían la defensa rival hasta abrir el hueco para penetrar y lanzar a puerta o bien provocar la exclusión o el lanzamiento libre desde los siete metros.
Ese sistema de juego les dio buenos resultados a los visitantes, y propició eliminar en el minuto 24 el potencial defensivo que representa Carlos Domínguez , al recibir éste la roja al igual que le sucedió a Gamarra al minuto 58 por acumulación de exclusiones. Así, los madrileños generaron mucho peligro, pero se encontraron con una defensa que resistió bien, más una portería defendida con acierto por David de Diego, cuyas intervenciones fueron determinantes en el resultado.
Si en ataque el Leganés lograba rendimiento, no obtenía el mismo resultado a la hora de frenar y neutralizar el ataque local. Marcó un 5-2 defensivo intentando dificultar las circulaciones del capitán navero de centro a laterales en busca del pivote o el lanzamiento desde atrás, pero la segunda línea navera supo desenvolverse de ese marcaje con Carlos Villagrán, Roberto Turrado y Simón García intensos en promover la posición adecuada para seguir sumando en el tanteo y abrir también el juego hacia los extremos, donde Bruno Vírseda sentenció con acierto y correr mejor el contraataque.
