La selección española de balonmano volverá a pelear por las medallas en un gran torneo después de derrotar ayer a una gran Alemania, que hizo sudar el billete para las semifinales del Mundial y que aguantó hasta los 10 últimos minutos, cuando la anfitriona asestó un golpe desde atrás.
La defensa volvió a resultar clave. El 5-1 inicial no funcionó y permitió 14 goles en contra. En ataque, la ‘roja’ sufrió en el posicional durante muchos minutos por el 6-0 rival y la labor de Heinevetter, pero cuando encontró a Julen Aginagalde (siete goles), el pivote demostró por qué es de los mejores del mundo. Mañana espera otra revelación, Eslovenia (19,00 horas), que pudo con Rusia.
Desde el pitido inicial, el cuadro germano supo muy bien lo que tenía que hacer. En primer lugar, convertir el ambiente en más una presión para su adversario que un apoyo y eso lo consiguió a base de no permitir lo que sí hizo Serbia. Asentada en su 6-0, incomodó desde el principio a los hombres de Valero Rivera, que no encontraron la forma en los primeros 30 minutos de hacer daño.
El seleccionador apostó por el 5-1, que no funcionó demasiado bien. Los alemanes no se precipitaron, atacaron con mucha movilidad y con sus desdoblamientos al pivote hicieron mucho daño, abriendo la primera pequeña en el marcador (5-7, min. 13), con Haab muy inspirado. En ataque, Víctor Tomás fue el más acertado y su quinto tanto sirvió para firmar la reacción de la anfitriona con un parcial de 3-0, ayudado también por Sierra, al que Rivera mandó a la pista visto que Sterbik no detenía balones.
En cambio, este impulso no tuvo continuidad. Los de Martin Heuberger siguieron apretando en y desde el banquillo no daba con la tecla en la primera línea, con Maqueda desaparecido, Entrerríos, irregular, y Sarmiento. Los errores locales no fueron perdonados por su rival, que se marchó al descanso dos arriba (12-14).
España tuvo la fortuna de empezar la segunda mitad con dos jugadores más, pero aún así, Sierra surgió para realizar una magnífica parada a Klein, y esa acción le sirvió a la anfitriona para devolver posteriormente el equilibrio (14-14). El meta onubense, con una subida de la intensidad defensiva lideró un parcial de 5-1 y elevó la tensión en el Príncipe Felipe, aunque los alemanes, gracias a Heinevetter y alguna precipitación local, aguantaron esta embestida (18-18, min. 40).
Arquero
Muy acertado. Ninguno de los dos equipos acertó a romper el partido a su favor. El actual bronce mundialista tiró de su 6-0, pero en el ataque posicional sufrió una barbaridad y nadie encontraba la llave para abrir el ‘muro’ teutón, resguardado, además, por un portero muy acertado.
La ‘roja’ entró en los 10 minutos finales por delante (23-21) tras dos buenas acciones de Entrerríos. Heuberger pidió tiempo muerto para calmar a los suyos, que empezaron a recibir su medicina defensiva, con una barrera levantada por la defensa, liderada por Guardiola y Cañellas, ya que Viran Morros tuvo menos protagonismo.
Esto no lo desaprovechó el cuadro patrio, voraz y ambicioso, que encontró el camino hacia Heinevetter por medio de Aginagalde. Por primera vez, el choque se decantó hacia el lado español y, aunque Alemania, quizás todavía algo inexperta, no se quiso rendir, la anfitriona se fue lanzada a por su billete hacia el Palau Sant Jordi.
