Seis victorias consecutivas y una evidente mejoría en el nivel de juego han colocado al Caja Segovia en una envidiable disposición en la Liga, quinto clasificado, con la Copa de España asegurada, y mirando más de cerca las primeras posiciones que las de mitad de la tabla. Sin duda, el momento que atraviesa el conjunto segoviano resulta el ideal para medirse en el Pedro Delgado a un Inter Movistar que, pese a que con la llegada de Jesús Velasco al banquillo apuntaba a un período de estabilidad, de nuevo vuelve a moverse en aguas convulsas tras la lesión de Matías, la marcha de Betao, la llegada a mitad de temporada de tres jugadores (Borruto, Gadeia y Oitomeia) y el cede ayer de su director general, Jesús Clavería.
Ello no quiere decir, ni mucho menos, que el conjunto madrileño no sea un rival formidable, de esos que siempre son favoritos a ganar sus partidos, y los títulos siempre que el Barcelona no ande de por medio. Jugador por jugador, el Inter tiene una de las mejores plantillas, dirigida además por uno de los mejores entrenadores del mundo. Pero…
Pero a este juego (salvo que FIFA haga más experimentos) sólo juegan cinco cada vez, y por muy bueno que seas, si no estás sincronizado con tus compañeros de poco te sirve saber hacer maravillas con la pelota. Y mientras que el Inter busca sus nuevas señas de identidad, el Caja Segovia las tiene muy claras desde hace varios años, gracias al trabajo que inició Miguel Rodrigo, que perfeccionó Velasco, y que está continuando de manera brillante David Madrid y un grupo de jugadores insultantemente jóvenes, que saben de memoria dónde está el compañero tanto a la hora de defender como a la de atacar la portería contraria.
Hecho este piropo al Caja Segovia, alabanza que no es gratuita, sino que está avalada por los resultados, hay que decir que el encuentro que en la tarde de hoy dirigirán los colegiados gaditanos Cordero y Linares se presenta tan incierto como espectacular, porque el Inter busca la segunda plaza que le haga finalizar la primera vuelta como cabeza de serie para la Copa, mientras que el Caja trata ya de hacer “granero” de cara al play off por el título.
En el equipo local faltará con seguridad Palomeque, con problemas musculares, y la prudencia invita a dar descanso tanto a David como a Fabián y Víctor. Pero como el fútbol sala de élite y la prudencia no se llevan demasiado bien, es bastante posible que los tres sean de la partida, porque este Caja actual no se entiende sin la solidez de Fabián, la habilidad de David, ni la velocidad de Víctor.
En el Inter, Velasco no puede contar ni con Luis Amado, ni con Batería, aunque el hecho de que bajo los palos se coloque Juanjo minimiza la baja del que fuera portero del Caja. Sí es cierto que, con la larga lesión de Matías, y la de menos duración de Batería el Inter ha perdido juego y gol, pero el equipo madrileño tiene jugadores más que suficientes como para ser el favorito para hacerse con la victoria. Por eso el Caja quiere que el Pedro Delgado vuelva a llenarse como en las grandes tardes, con mosaico en las gradas incluido. El partido, sin duda, lo merece, y el aficionado ya sabe que, cuanto más apoyo ofrezca al equipo, mayores serán las posibilidades de que la cantera del Caja doblegue a uno de los grandes de la Liga.
