La selección española de balonmano sumó ayer su segunda victoria en el Mundial después de derrotar a una dura y combativa Egipto, frente a la que mejoró sus prestaciones del estreno.
Así, el combinado nacional tiró de su defensa y de sus extremos, en particular de unos muy acertados Valero Rivera Junior (6 goles) y Albert Rocas (5).
El equipo sufrió al principio. Egipto, joven pero dura, tiró de su defensa muy física, del mal inicio del anfitrión en ataque y de las paradas de Hady Mohamed para ‘vivir de verdad’ un partido mundialista. Los norteafricanos aprovecharon que la defensa de los de Valero Rivera no estaba plenamente ajustada, con Viran Morros y Joan Cañellas de inicio, para mandar en el marcador.
Los de Assem Abdeltawab hicieron los mismos goles (5) que Argelia llevaba al descanso en apenas 10 minutos pero, paulatinamente, el actual bronce mundialista creció, desde su seña de identidad, la defensa.
Además, al contrario que en el debut, los jugadores patrios encontraron a los extremos. Sí el pasado viernes fue Víctor Tomás, en esta ocasión el protagonista fue el hijo del técnico, Valero Rivera, muy seguro desde su posición.
A la defensa y los goles del jugador del Nantes se unieron la mejoría en el ataque posicional, el buen trabajo de Aginagalde en el pivote y la aparición de Sterbik, argumentos con los que España secó a su rival para llegar al descanso por delante (11-16).
Tras el paso por los vestuarios, Egipto controló que el combinado patrio no se escapase de forma definitiva en el electrónico. Por fin pudo encontrar el lanzamiento de Ali Zein, que junto a Ahmed Mostafa, llevó el peso goleador de los norteafricanos.
Los egipcios desaprovecharon una inferioridad de España para tratar de apretar el marcador, que se mantuvo en los seis goles de ventaja (17-23, min. 15). Sin embargo, el bloque nacional sufrió un repentino bajón que provocó el acercamiento rival y Valero Rivera pidió un tiempo muerto para recuperar las sensaciones de la primera parte (20-23, min. 18).
En los últimos minutos, el equipo local volvió a encontrar a los extremos, en concreto a Rocas, y mantuvo su intensidad en defensa para incomodar a Zein y Mostafa, por lo que pudo volver a abrir una brecha tranquilizadora que acabó por cerrar el encuentro.
«Hay cosas que mejorar».- El español Julen Aginagalde aseguró ayer, a la conclusión del encuentro, que estaban «satisfechos» tras la victoria ante Egipto, aunque reconoció que tienen cosas que mejorar. «Estamos satisfechos por la victoria pero hay cosas que mejorar. No ha sido un gran partido pero nos vamos contentos por los dos puntos, sobre todo. En defensa no hemos estado finos y en ataque, demasiado imprecisos, pero la evolución vendrá con los partidos», indicó el vasco. El combinado nacional ya sabía de lo que era capaz su rival, que se impuso a Serbia en un encuentro de preparación. «Ha costado mucho, veníamos avisados y había que estar atentos. Además, Egipto se jugaba todo y ha sido difícil». Los hombres de Valero Rivera se medirán hoy a Australia en la tercera jornada. «Hay que cargar las pilas porque será un partido muy físico».
