La selección española comenzó ayer su andadura en el Campeonato del Mundo en el que ejerce de anfitriona con una contundente victoria sobre Argelia por 27-14, un estreno sencillo, solventado ya tras los primeros 30 minutos y que no fue un real examen para los de Valero Rivera.
Ante un rival conocido, ya que se habían medido en el pasado mes de abril en el Preolímpico de Alicante (28-20), el actual bronce mundialista apenas tuvo problemas para sumar sus primeros puntos, repartiendo fuerzas, aunque todavía con ciertas dudas en el ataque posicional, sobre todo en la primera parte, muy incomodado por la agresividad de la subcampeona africana, capaz de defender muy abierta e, incluso, en individual si tenía superioridad, pero sin recursos ofensivos como demostraron sus cinco goles al descanso.
La Caja Mágica no abandonó al combinado nacional y mostró un buen aspecto y un buen ambiente para ver el partido inaugural del primer Mundial que acoge España, tan solo un ‘aperitivo’ de lo que se avecina en la capital, con los choques ante enemigos más poderosos en el horizonte como Hungría o Croacia. Ahora, tocará descansar hasta el lunes, cuando tocará en liza el otro equipo africano, Egipto.
Argelia no presentó oposición. Voluntariosa y agresiva en su defensa, no pudo con la mayor calidad técnica de los de Valero Rivera, lanzados de inicio por el acierto del extremo Víctor Tomás, autor de los seis primeros goles, cinco de ellos desde los siete metros, debido a la incapacidad africana de frenar las penetraciones de la primera línea.
La segunda mitad comenzó con el mismo guión que en la primera. Víctor Tomás, pese a fallar su primer lanzamiento, mantenía su idilio con el gol, y Sierra certificaba el intenso trabajo defensivo de los suyos. Además, Alberto Entrerríos empezaba a dar muestras de su calidad y su habilidad para leer la defensa norteafricana.
La campeona del mundo de 2005 se escapó de forma espectacular en el marcador y la subcampeona de África, ya sin la permisividad arbitral y sufriendo exclusiones, asistía sin poder de reacción a la exhibición del combinado nacional.
Hombrados, abanderado
Antes del encuentro, se dio el pistoletazo de salida a la XXIII edición del Campeonato del Mundo de Balonmano, que ESpaña acogerá hasta el próximo 27 de enero, «una fiesta» como la calificó el presidente de la Real Federación Española de Balonmano y del Comité Organizador, Juan de Dios Román.
En una breve y sencilla ceremonia de inauguración, algunos de los miles voluntarios presentes en esta cita salieron con las banderas de los 23 participantes a la pista del recinto madrileño, cerrando el desfile la bandera española, portada por José Javier Hombrados. Tanto el evento inicial, como el partido posterior, contaron con la presencia en el palco del Príncipe de Asturias.
