Una de las notas positivas de cara al encuentro de mañana es la recuperación de Víctor, que regresará a las canchas tras su fuerte lesión en el tobillo, producida el 24 de noviembre en el partido ante el Barcelona. El joven madrileño lleva ya dos semanas entrenando con el grupo, y “aunque físicamente no estoy tan bien como antes de caer lesionado, poco a poco voy ganando forma”, confesó. Por ello, tiene ganas de volver a jugar después de “una recuperación lenta, pero satisfactoria, gracias a la ayuda de Rodrigo, nuestro fisioterapeuta”. Y lo hará en un encuentro ante el Burela que, según sus palabras, “quien piense que va a ser fácil, se equivoca”.
Por otro lado, Víctor está contento con su rendimiento en su segundo año en Primera División. “Se nota la progresión. Ahora me encuentro con más confianza, y espero que, tras superar esta lesión, no tenga ningún problema físico más de aquí al final de la temporada”.
