El Unami se llevó un 5-1 de Poio que resulta engañoso. Y es que el encuentro estuvo abierto durante muchos minutos, pero se decantó del lado local por culpa de tres factores: el mal inicio de las azules, que encajaron dos goles en los primeros tres minutos; la calidad individual de las pontevedresas, sobre todo de su jugadora Cecilia; y la falta de acierto –y de suerte– de cara a portería, que un partido más acabó con las esperanzas de victoria de las mujeres de Carmen Escribano.
Así las cosas, el Unami sufrió desde el comienzo la presión defensiva del Poio Pescamar FS, que salió a la pista con un quinteto muy fuerte, en el que destacaban jugadoras ya conocidas como Charo, Peque y Kiko; y la novedad de Cecilia, que se convirtió en la mujer más desequilibrante, y la encargada de romper el encuentro a favor de las gallegas en los minutos finales.
A pesar del tempranero 2-0, las segovianas respiraron con el 2-1 marcado por Cristina de la Fuente en el minuto 5. Pero la reacción azul no tuvo continuidad, y eso que dispusieron de un lanzamiento al palo, al filo del descanso.
En la segunda parte siguieron apareciendo las ocasiones para el Unami, con dos dobles penaltis fallados. Así, el Poio Pescamar solo necesitó de tres golpes de calidad individual –dos de ellos, un par de auténticos golazos– para echar por tierra cualquier intento de remontada del equipo de Carmen Escribano.
