“Éste puede ser el mejor momento para coger al Barcelona”. con estas palabras David Madrid, entrenador del Caja Segovia, definió el sentimiento del conjunto segoviano de cara al encuentro que, a partir de las seis y media de la tarde de hoy, disputará frente al invicto líder de la Liga, conjunto máximo goleador y menos goleado, y con una plantilla de una calidad brutal, con 10 jugadores absolutamente resolutivos, más dos porteros de garantías. Cosas del dinero.
Evidentemente, si hay un momento en el que un equipo se puede a otro con el potencial del Barça, es inmediatamente después a que éste no haya podido entrenar durante un mes, por el compromiso mundialista que ha llevado a Tailandia a la práctica totalidad de su plantilla. Y si además, dos jugadores tan resolutivos como Torras y Fernandao no pueden jugar por lesión, y otros tres, casos de Gabriel, Lozano y Wilde, arrastran molestias que pueden mermar mucho su rendimiento.
Pero lo que aún le queda “sano” al Barça sigue siendo para echarse a temblar. Aicardo, Saad y Lin han demostrado su calidad en el campeonato del mundo, y llegan en plena forma. Y si a ellos se les une un Igor del que ya se conocen sobradamente sus cualidades en Segovia, se podrá comprobar que el líder de la Liga es un conjunto bastante más que temible pese a sus bajas.
El Caja que recibirá al Barça es una incógnita, tanto en la recuperación de sus jugadores como en el rendimiento como equipo. El parón le ha venido de maravilla al cuerpo técnico tanto para trabajar con calma en los fundamentos defensivos y ofensivos del plantel, como para recuperar a los jugadores físicamente más tocados. Pero el equipo lleva más de un mes sin jugar un partido de competición al más alto nivel, porque los amistosos no pudieron medir la capacidad real del equipo, así que su rendimiento tras esta nueva pretemporada es un enigma que se resolverá cuando los colegiados granadinos Cuesta Sánchez y García Morón indiquen el comienzo del choque.
De esta manera, el encuentro tiene todos los ingredientes para enganchar a los buenos aficionados al fútbol sala, y para que las gradas del Pedro Delgado comiencen a recuperar el color perdido en este primer tramo de la temporada. Los jugadores y el cuerpo técnico se han cansado de repetir que sin el apoyo de su afición el Caja es mucho menos equipo de lo que podría ser, y no les falta razón. Al fin y al cabo, no todos los días se tiene la oportunidad de ver al esplendoroso presente y al esperanzador futuro del fútbol sala midiéndose en una cancha.
