Se le escapó al conjunto navero el mejor resultado del partido en el último minuto. Ello cuando minutos antes poseía una diferencia favorable de hasta cuatro goles, pero los desaciertos en las entregas y los lanzamientos a portería dieron la oportunidad a su rival de empatar el marcador a 24 goles y posteriormente marcale el gol de su primera derrota en casa.
Un sabor amargo quedó entre el propio equipo y entre los 500 seguidores que presenciaron este encuentro cuya victoria pudo ser posible y estuvo en las manos.
No tuvieron su día los jugadores del Viveros Herol Nava. Los desaciertos en las entregas y en los lanzamientos a puerta, sumado a los huecos dejados en defensa y la mermada efectividad en la portería, les penalizaron con esta inmerecida derrota, ya que en todo momento lideró el partido con ventaja de tres y cuatro goles a favor, aunque también es cierto que los madrileños fueron capaces de levantar esta diferencia en varias ocasiones e incluso ponerse un gol arriba hacia el minuto 43.
Las bajas de dos puntales como Roberto Turrado y Alberto García, se notaron en las posibilidades de juego por el centro y obligó al central Carlos Villagrán a convertirse en la figura resolutiva de su equipo, junto al lateral Simón García, ya que tanto Guillermo Campillo como Darío Ajo se vieron sometidos a un estrecho marcaje. Aún así, el pivote navero fue capaz de marcar seis goles, que junto a los ocho marcados por Carlos Villagrán fueron los que más veces batieron al guardameta madrileño.
Los jugadores del Madrid traían bien aprendida la lección y sabían que el peligro del Nava llegaba principalmente por las circulaciones de central a lateral y el pivote. Y aunque en los primeros 30 minutos no llegaron a controlar ese juego de ataque del Nava, en el tiempo restante fueron haciendo cada vez más efectivos en su defensa, toda vez que el paso de los minutos en el partido se iba notando cada vez más en el motor del equipo Carlos Villagrán, al que le costaba culminar la jugada con acierto a pesar de los intentos y los cambios de Nacho González, introduciendo a Carlos Domínguez al ataque, pidiendo un tiempo muerto para reconducir la situación.
“Hemos hecho un sobreesfuerzo en la primera línea y se ha notado”
Los intentos de Nacho González por reconducir los errores que sus muchachos venían manteniendo en las entregas y lanzamientos a puerta, no llegaron a corregirse, quizás por el “sobreesfuerzo que se ha hecho desde la primera línea nos ha condicionado en la rotación y el cansancio se ha notado, aunque no es excusa ya que los errores nuestros son los que han provocado perder el partido, sumado a que los jugadores del BM Madrid han estado bien en la últimas acciones, han creído en la victoria y al final en un minuto la consiguieron”.
Un resultado que para el entrenador no se debería personalizar en el desacierto de la última acción que dio lugar al contraataque del gol de la derrota, sino en el conjunto de la actuación del partido: “Hemos mantenido el partido bastante controlado, aunque íbamos dando tirones siempre hemos estado arriba en el marcador salvo en el último minuto. Quizás el excesivo cansancio de los jugadores importantes como consecuencia de no poder hacer las rotaciones ante la ausencia de Roberto Turrado y Alberto García, ha incidido en que el partido se nos fuera de las manos”.
Para el técnico navero los fallos mantenidos en este partido se deben corregir con una mayor participación en los entrenamientos “si se quiere mantener la posición de estar arriba y no perder partidos como éste en casa”, apuntaba.
