El Barcelona olvidó ayer el golpe recibido en la Liga de Campeones y consiguió una victoria sobre el Mallorca para afianzar más su liderato en la Liga. El equipo de Tito Vilanova sumó su décimo triunfo en 11 encuentros.
El cuadro azulgrana jugó a medio gas, pero no tuvo demasiados problemas para llevarse los tres puntos, salvo cuando se relajó al inicio de la segunda mitad y el cuadro insular anotó dos goles en tres minutos. Los ‘bermellones’ pusieron más empeño que juego y se dejaron llevar en muchos momentos por el juego ‘culé’.
Leo Messi volvió a ser uno de los protagonistas y derribó más cifras históricas: sumó 76 goles en partidos oficiales en 2012 y superó los 75 marcados por Pelé en 1958. El nuevo récord que tiene a la vista es el de los 85 tantos anotados por Gerd Müller en 1972.
Además, el Barça recuperó a Piqué en el once inicial y se consolidó como el equipo más goleador del campeonato, con 36 dianas.
El primer cuarto de hora del encuentro pareció una extensión del choque del pasado miércoles contra el Celtic: los catalanes tuvieron el control absoluto de la pelota y su rival se encerró dentro del área casi sin dejar espacios.
Un tiro aislado de Dani Alves bien atajado por Aouate fue contrarrestado por un cabezazo de Tomer Hemed desviado de manera espectacular por Víctor Valdés.
Ante el cerrojo balear, el líder encontró la apertura en el resultado mediante una jugada de pelota parada. Xavi Hernández asumió una falta a pocos metros del área y clavó un golazo por encima de la barrera a los 28 minutos.
Ya con los dueños de casa totalmente desmoronados, el Barcelona amplió la diferencia en una ráfaga goleadora durante los instantes previos al descanso.
Error del meta
Messi convirtió su primer tanto justo antes de enfilar el túnel de vestuarios, cuando ejecutó un disparo bajo y Aouate cometió un error garrafal al intentar controlar la pelota.
Dos minutos después fue momento para que Cristian Tello se sumara a la cuenta goleadora. El extremo controló el esférico en la puerta del área y colocó la pelota junto a un palo con un disparo seco desde la izquierda.
El Barcelona revivió la incertidumbre defensiva de su choque ante el Deportivo de La Coruña en los primeros 10 minutos de la segunda parte, cuando el bloque de Caparrós redujo la distancia a un gol casi sin proponérselo. En el minuto 55, el francés Michael Pereira convirtió el primero de su equipo después de recibir una gran asistencia de Casadesús.
Poco después, este último metió el miedo en el cuerpo a los visitantes cuando anotó un penalti producto de una mano de Sergio Busquets dentro del área.
Tal como sucediera en el encuentro contra el Deportivo, el Barcelona necesitó de una nueva aparición de Leo Messi para poder asegurarse la victoria. A los 70’, el argentino recibió una asistencia de pecho de Alexis Sánchez (que había reemplazado a David Villa) y, luego de encontrar espacio, lanzó un misil al ángulo derecho de la portería de Aouate.
Nuevo festejo de la ‘Pulga’ con el dedo en la boca en dedicatoria a su hijo Thiago y la consolidación como el máximo artillero de la competición con 15 goles.
