Después de la ajustada derrota en Tudela frente al Ribera de Navarra, y la (mucho) más clara ante el Santiago FS, el Caja Segovia viajó en la tarde de ayer hasta Lugo, donde en la mañana de hoy (13:00 horas) se medirá a un Azkar que no le gana en el municipal lucense desde el año 2005, pero que siempre le hace sudar tinta china a un equipo que, de la mano de David Madrid, buscará hoy una victoria balsámica que le permita dos cosas, mejorar en la clasificación, y subir varios puntos su autoestima, dañada tras el encuentro del pasado fin de semana.
La juventud de la plantilla del Caja tiene sus defectos, pero también sus virtudes, y una de ellas es la de saber olvidar pronto las decepciones pasadas, intentando mejorar las sensaciones presentes. Así, “el equipo ha realizado unas muy buenas sesiones de entrenamiento, y los propios jugadores han terminado satisfechos”, señaló el entrenador del equipo, que afirmó que el equipo irá a Lugo con la necesidad de ganar, “porque llegar al parón con seis puntos de quince posibles nos asentaría en mitad de la tabla, con todas las opciones de clasificarnos para la Copa”.
Madrid es conocedor de la estadística que señala que el Caja no pierde en Lugo desde hace 7 años, “pero eso son sólo números. Cada partido es una historia, y si tengo que quedarme con algo, lo hago con el sufrimiento que pasamos el año pasado para ganar a este rival en Lugo”.
La expedición segoviana se desplazó en la tarde de ayer hasta la ciudad gallega, y lo hizo sin dos de sus componentes, Gonzalo, que se quedó fuera por decisión técnica, y Pablo del Moral, a quien una inflamación en el tendón rotuliano le recomendaba reposo. El mismo que no tiene, de momento, Sergio González, que jugará “el tiempo que pueda” en Lugo, para a partir del domingo dejar los entrenamientos durante un período de tres semanas, con el fin de recuperarse del edema óseo con derrame articular que tanto ha mermado su rendimiento en este arranque de competición. En la convocatoria del Caja han entrado Alberto y Víctor, ausentes el pasado fin de semana.
El resto del equipo estará en condiciones de competir, por lo que el equipo volverá a depender de la veteranía de Fabián a la hora de aportar contundencia en defensa, de lo que puedan inventar tanto Sergio como David en el juego ofensivo, del lanzamiento exterior de Palomeque, y de la aportación de tres jugadores que deben elevar su nivel. Borja y Antoñito no son aún los de la pasada temporada, y José Carlos aún no termina de entender en el sistema de juego del equipo. El Caja pasará de ser un equipo más, a ser un más que buen plantel, si estos tres hombres consiguen volver a ser los que deslumbraron la pasada campaña.
