“Tras haber competido en la maratón K-42, estoy aprovechando los días posteriores a la carrera para hacer turismo por Santiago de Chile y sus alrededores.
Estos dos días, en los que he tenido la oportunidad de realizar un treking y realizar un suave entrenamiento, han servido para recuperarme de la carrera. El treking fue por la estación de esquí de El Colorado, donde llegué a estar a una altura de 3.300 metros de altitud, habiendo partido desde los 2.700 metros.
Desde la cumbre de la estación del Colorado pude disfrutar de una bellas imágenes de Santiago de Chile en el fondo del valle, siempre que la polución lo permitía. Ya por la tarde, y tras una merecida siesta y posterior ducha, salí a recorrer parte de la ciudad, en compañía de un granjeño afincado aquí, Rubén Fernández, que está haciendo de guía.
Con él fui a ver zonas como la Casa de la Moneda (el palacio presidencial), el cerro de Santa Lucía, lugar donde la ciudad de Santiago de Chile fue fundada por Pedro de Valdivia el 12 de febrero de 1541. En ese mismo sitio es posible ver una gran estatua del fundador de la ciudad. También pasé por el museo de Bellas Artes y por algunas de las principales calles de la capital chilena.
En la mañana de ayer, y tras la pertinente conexión con España para saludar a los seres queridos, tocó una sesión de entrenamiento suave hasta el Cerro de San Cristóbal, y es que la capital chilena esta rodeada de cerros. Éste tiene la peculiar característica de que en su cima hay un santuario de la Imaculada Concepcion, y está presidido por una gran estatua de la virgen con los brazos abiertos.
Desde allí se pueden observar los límites de la ciudad, siempre y cuando la polución no impida la vista. Hace varios días que no llueve y la contaminación va en aumento, por lo que apenas se podía contemplar los límites de Santiago de Chile.
Este cerro es usado por mucha gente como lugar de entrenamiento. Precisamente, durante los días previos a la carrera del pasado sábado, yo mismo estuve realizando los entrenamientos en este lugar
La estancia en Chile está siendo muy agradable, la gente se está portando genial conmigo y me están tratando muy bien. Para los dos días que me quedan en tierras chilenas tengo previstas dos rutas turísticas, una a Valparaíso y otra a Viña del Mar. Allí podré conocer el Océano Pacífico y ,claro está, bañarme, aunque solo sea un remojón, porque aquí todavía es invierno.”