España lustró la medalla de plata que ganó ayer en los Juegos, tras perder contra Estados Unidos en la final del torneo de baloncesto, disputada en el North Greenwich Arena de Londres, en su mejor encuentro del campeonato y en el que solo cedió en los minutos finales contra un ‘Dream Team’ en el que sobresalió Kevin Durant, con 30 puntos.
Fue una obra coral, defensiva y ofensiva, de un equipo que se abrazó a la leyenda y a la hazaña, de jugadores que ya integran el Olimpo del baloncesto patrio y que lucharon hasta el límite contra el pronóstico cierto de la victoria del gigante americano.
España quería competir y vaya si lo hizo. Los de Scariolo no se resignaron a disfrutar de la plata y plantaron cara a la sexta versión del ‘Equipo de Ensueño’, a los Lebron James, Kobe Bryant, Kevin Durant o Carmelo Anthony, pese a que éstos salieron muy conectados desde el arranque avisados como estaban de la final de Pekín (118-107), en la que Estados Unidos ganó el oro con sudor, y alguna decisión arbitral discutible.
En los primeros minutos, un triple de Navarro dio una ventaja ilusoria al equipo nacional, en el que el escolta del Barcelona vió el aro enorme, gigante, pero Carmelo Anthony respondió como un martillo pilón desde el triple y empezó a dar rentas cercanas a los 10 puntos a los campeones en China poco antes del fin del primer cuarto. Mientras, a los ‘ÑBA’ les faltaba un punto de intensidad defensiva: 35 puntos eran demasiado para soñar en la gesta.
Esa carencias se resolvió en la segunda manga. A los de Michael Krzyzewski se les atragantó la defensa zonal, sus tiros de tres ya no entraron, su rival corrió como le gusta y Navarro, 19 puntos al descanso, siguió inspirado. España empezó a creérselo, y mantuvo el pulso hasta el descanso, donde llegó con una desventaja de 59-58 y con la sensación de que la proeza era posible.
El inicio del tercer cuarto fue una continuación del segundo parcial. Un Pau Gasol gigante anotó los 13 primeros puntos nacionales y España se adelantó en el marcador. Tirando de galones, y con más sudor del esperado, Bryant y Durant tomaron las riendas de las sonrojadas estrellas norteamericanas, pero pareció que el ‘Dream Team’ podía perder su medalla de oro.
Sin embargo, Estados Unidos hace pagar al rival cualquier mínimo instante de inspiración. Los puntos de Chris Paul y de LeBron James hicieron bajarse a los jugadores españoles de la nube.
Al final, Bryant se abrazó efusivamente a su compañero Pau, que, como el resto de España, debe celebrar también esta plata dorada.
