La nadadora Erika Villaécija logró ayer el diploma olímpico al finalizar octava en la final de 10 kilómetros de aguas abiertas de los Juegos, disputada en el Lago The Serpentine de Hyde Park, en el corazón de la capital británica, en la que se impuso la húngara Eva Risztov por delante de la estadounidense Haley Anderson y la italiana Martina Grimaldi, plata y bronce, respectivamente.
Eva Risztov, la auténtica dominadora de la prueba, ganó con una hora, 57 minutos y 38 segundos, y sucedió en el palmarés a la rusa Larisa Ilchenko, ausente, en un final casi de ‘foto-finish’, pues solo aventajó en cuatro décimas a Anderson y en 3,6 segundos a Grimaldi, que se colgó el bronce por apenas cuatro décimas respecto a la ídolo local y gran favorita, la británica Keri-Anne Payne.
Villaécija llegó un minuto y 11 segundos después. La catalana no aparecía sobre el papel en el pelotón de las favoritas, al menos para la organización, que ni la mencionó en la previa que ofrece a los medios en la sala de prensa.
Sin embargo, la nadadora del Club Natación Sant Andreu se asomó al grupo delantero en las primeras vueltas. Fue quinta en la primera de las seis vueltas a un circuito de cerca de 1,7 kilómetros
No obstante, Villaécija no pudo soportar el ritmo que impuso durante toda la prueba la húngara Risztov. De esta forma, la barcelonesa pasó novena en la penúltima vuelta al lago. Al final, logró su objetivo: el diploma olímpico.