Las ‘sirenas’ españolas tendrán complicado reeditar la medalla de plata lograda por equipos en los Juegos de Pekín después de finalizar ayer terceras, a 800 milésimas de las chinas en la rutina técnica.
Así, a las chicas de Anna Tarrés les tocará intentar remontar como ya hiciesen en el dúo con Andrea Fuentes y Ona Carbonell en la rutina libre, aunque la seleccionadora esperaba que la diferencia fuera menor. De todos modos, apostará hoy por volver a impresionar a los jueces con su coreografía sobre el mar, para lo que incluso cortará el pelo a sus pupilas para «aparecer lo más profesionales posibles» en su intento de mimetizarse con los peces a los que quieren representar en su ejercicio libre, inspirado en el océano.
El equipo nacional fue el segundo en saltar a la piscina del Centro Acuático, ataviados con los bañadores diseñados por Dolores Cortés con cromados y diseño azteca, acompañados por la música de ‘Tamacún’, de los guitarristas mexicanos Rodrigo y Gabriela.
Con una coreografía rápida y completa, con numerosos cambios de posiciones y doble movimiento de brazos, el equipo, prácticamente nuevo con respecto a Pekín y formado por Andrea Fuentes, Ona Carbonell, Alba Cabello, Thais Enríquez, Clara Basiana, Paula Klamburg, Irene Montrucchio y Margalida Crespí, estuvo a buen nivel realizando una espectacular serie de piernas sobre el agua, que se ganó la ovación de los espectadores de la piscina y firmando, además, un bonito final.
Los jueces premiaron el ejercicio de las ‘sirenas’ con un 96.200, lo que les permitió subir 200 milésimas respecto a los Mundiales de Shanghai del año pasado cuando conquistaron la medalla de bronce, premio que parece asegurado, ya que Canadá quedó lejos (94.200).
España, medalla de plata en los Juegos de Pekín en dúo y equipos, saldrá en el sexto turno en la final, que se disputa en el Centro Acuático de Londres.
A renglón seguido, le tocó el turno a las chinas con las hermanas Jiang, mejores en la rutina técnica, que apostaron por las acrobacias y figuras muy altas, que le sirvieron para sumar 97.000 puntos, superando a España en la ejecución y un poco en la impresión general, también 200 milésimas más que en el último Mundial.
Finalmente, fue el turno de las grandes favoritas, las rusas, lideradas por Anastasia Davydova, que presentaron una danza de su país, de gran ejecución y rapidez y que, como era de esperar, prácticamente les garantizó el oro.
