La crisis económica sigue atizando de firme al deporte, ya sea de élite o de base, y el fútbol sala es una de las modalidades a las que más está afectando. La ‘selección natural’ que ha propiciado una coyuntura económica tan desfavorable está poniendo al descubierto los proyectos más sólidos, y también los que apenas lograban sustentarse en los momentos de bonanza, y que ahora han firmado prácticamente su acta de desaparición.
La junta directiva de la Liga Nacional de Fútbol Sala se reunió en la jornada de ayer para analizar la documentación presentada por los distintos clubes que formalizaron su inscripción en la Primera División, y decidió reducir en dos equipos la máxima categoría del fútbol sala nacional, pasando de los 16 equipos de la pasada temporada, a 14 en la presente.
Aunque la Liga pretenda ‘vestir’ esta reducción de dos equipos en base a “un plan de actuación para las próximas dos temporadas, con el fin de establecer las bases de un proyecto sólido y cuyo principal objetivo radique en conseguir una Liga más competitiva, compuesta por clubes que tengan consolidada su estructura deportiva, organizativa, social y económica y, especialmente, que cuenten con un gran potencial de crecimiento”, lo cierto es que durante este período estival los mazazos en forma de renuncias de clubes han estado a la orden del día.
Cuatro ejemplos vienen a ilustrar esta afirmación. Carnicer Torrejón, después de 15 años en la élite, anunció por boca de su presidente la renuncia a la Primera División por la imposibilidad de asumir las cargas económicas que suponía competir en esta categoría. El OID Talavera no sólo renunció a la categoría, sino que tendrá muy difícil incluso salir en la Segunda División, habida cuenta de los problemas económicos que atraviesa.
El tercero de los casos puede ser el más sangrante para la LNFS. El Oxipharma Granada y su megalómano proyecto de ser la referencia de Andalucía en el fútbol sala nacional se convirtió de la noche a la mañana en el nuevo ‘Polaris World’, con el patrocinador principal marchándose por la puerta de atrás, dejando ‘colgados’ a jugadores con contrato firmado, caso del portero del Caja, Cidao, o del jugador de ElPozo, Saúl. Ya sin sponsor, el club granadino ha renunciado a salir en Primera.
La cuarta renuncia ha sido la del Sala 5 Martorell, que tampoco ha encontrado los apoyos suficientes como para superar las exigencias de la LNFS, que sin embargo sí ha permitido que un club como el Puertollano, que arrastra unas enormes deudas con su plantilla, sí pueda competir en la máxima categoría. Que a nadie extrañe que el conjunto ciudadrealeño pueda convertirse en el nuevo Benicarló de la Primera División.
De esta manera, la Liga ha tenido que ofrecer plaza en la Primera División a dos equipos de Segunda, Gáldar Gran Canaria y Burela Pescados Rubén, que han aceptado formar parte de ‘la mejor Liga del mundo’. Tanto canarios como gallegos parecen tener la infraestructura suficiente como para afrontar una temporada en la que deportivamente partirán como las cenicientas del grupo.
El único club, salvando los grandes, que parece haber aumentado su caché económico y deportivo esta temporada es el Ribera de Navarra, que ha firmado a Pato como nuevo entrenador, y se perfila como el gran animador de un paralizado mercado de fichajes.
