«¡Tranquilos!». Éste es el inequívoco mensaje que la selección española de fútbol envió ayer a Italia, inquieta por un posible pacto hispano-croata que la deje fuera del campeonato. Antes de la tercera y última jornada, la ‘roja’ y el equipo balcánico dominan el Grupo C con cuatro puntos, la escuadra ‘azzurra’ suma dos e Irlanda, con el casillero a cero, está ya eliminada. Un empate a dos o más goles entre España y Croacia mañana clasificaría a ambos a cuartos de final y dejaría fuera a los transalpinos hagan lo que hagan el mismo día contra Eire.
Una situación idéntica hace ocho años en el torneo continental acabó con un empate 2-2 entre Dinamarca y Suecia que eliminó a la ‘azzurra’. La sospecha, no obstante, es por ahora solo asunto de los medios y las casas de apuestas. La empresa Betfair anunció ayer que en caso de que se produzca el empate a dos devolvería el dinero a los apostantes.
El diario italiano La Gazetta dello Sport recordó el triunfo de la ‘roja’ ante Malta por 12-1, que permitió a los españoles clasificarse para la Eurocopa 1984, como uno de los resultados ‘sospechosos’ en la historia del balompié.
Pero los deportistas permanecen ajenos a ese debate, como si ellos fueran los últimos románticos del torneo, alejados al menos públicamente del cinismo. «Pensamos en ganar y cuando Xavi dice que pasan Italia y España, le creo», confió el centrocampista transalpino Claudio Marchisio.
«La ‘roja’ saldrá a ganar, como siempre. No hay ningún pacto. Eso son tonterías. Pueden estar tranquilos», envió también un mensaje a los de Fratelli el defensa Raúl Albiol. Los futbolistas de Vicente del Bosque parecen conscientes no solo de su deber como deportistas, sino también del estatus que defienden como conjunto número uno del ranking mundial, campeón de Europa y del mundo. «El equipo juega ahora con un plus de responsabilidad que antes no tenía, y eso es por una buena razón: porque se ganaron la Eurocopa y la copa del Mundo», manifestó Vicente del Bosquel, antes de viajar a Polonia. Son declaraciones que ahora mantienen toda su vigencia, y más conociendo la personalidad del entrenador nacional, obsesionado por que el grupo sea ejemplar tanto dentro como fuera del campo.
Así lo reconoció el seleccionador italiano, Cesare Prandelli: «No me puedo imaginar que la ‘roja’ pueda salir a la cancha para lograr un empate cómodo. Ha hecho de la imagen, del juego y del espectáculo su marca de fábrica. Es un equipo diferente a todos».
En el asunto de la imagen también hay un componente económico. Francia protagonizó el pasado Mundial un gran escándalo por el motín de sus futbolistas contra su seleccionador, Raymond Domenech. Tras el torneo, varios patrocinadores renegociaron los contratos con la Federación gala a la baja y otros simplemente se marcharon. Antes de comenzar la Eurocopa, la Federación que preside Ángel María Villar firmó un contrato con la empresa de telefonía Movistar por 10 millones de euros y se estima que el organismo ingresa más de 30 millones de euros anuales por patrocinio.
Buena parte de esos ingresos proviene, no solo de los títulos, sino del carisma e imagen de los futbolistas de la ‘roja’.
Mientras, un eventual arreglo tampoco sería conveniente para Villar, actual vicepresidente de la UEFA y cuyo nombre suena para presidirlo en un futuro no muy lejano.
Para agregar más pimienta, no solo Italia desea un ‘favor’ de España. También Croacia se lo pide a Irlanda. «Le envié un mensaje de texto a Robbie Keane. Me contestó y me dijo que de ninguna manera se van a ir a casa sin puntuar», reveló el croata Luka Modric, que coincidió con el delantero irlandés en el Tottenham inglés. «Que a Buffon le guste apostar no significa que nos guste a nosotros», espetó el balcánico Dario Srna.
Pese a todo, Albiol recordó que el mundo del fútbol puede ser caprichoso, sin necesidad de arreglos.
