Francia se impuso ayer a Ucrania gracias a los goles de Ménez y Cabaye en la segunda mitad, asistidos por Benzema, con lo que el combinado galo salvó su compromiso ante una de las anfitrionas para poder comandar el grupo D con cuatro puntos. Pese a no marcar, el delantero del Real Madrid fue la estrella del partido. Cada acción suya fue un aguijonazo sobre Ucrania, que nunca supo encontrar soluciones a los movimientos del ariete. Todo lo que hizo Benzema tuvo sentido y fue doloroso para el enemigo. Con los tres puntos, Francia evita problemas de cara a una última jornada en la que dependerá de sí misma para alcanzar los cuartos de final.
El conjunto galo, con el objetivo de recuperar las buenas sensaciones con la que llegó a la Eurocopa, disputó una buena primera parte, algo pausada por momentos, en la que solo faltó el gol. Tras el parón por la lluvia, Benzema tardó una par de minutos en buscar la portería rival.
Por su parte, Ucrania dejó la iniciativa a su rival y esperó sus ocasiones al contragolpe. Sin embargo, el combinado dirigido por Blanc no dejó huecos ni rifó balones. Aún así, el marcador no se movió para ninguna de las dos selecciones, a pesar de las oportunidades de las que dispusieron ambos conjuntos.
En la segunda mitad, Blanc pidió más intensidad a los suyos para resolver cuanto antes un partido que podía complicarse ante la anfitriona y apareció Benzema para asistir primero Jeremy Menez y Yohan Cabaye.
