El Barcelona sufrió ayer un duro varapalo en sus aspiraciones ligueras después de no pasar del empate (0-0) ante el Villarreal en El Madrigal, tras un encuentro en el que el conjunto ‘culé’ no tuvo ritmo, solo al final y a contrarreloj, ni gol, con lo que chocó con un ‘submarino’ que echa una mano al Madrid, que con siete puntos de ventaja en la tabla, se escapa.
El conjunto de Pep Guardiola jugó posiblemente la peor primera parte de la temporada. Sin posesión de balón ni apenas ocasiones, sin ritmo y con muchas pérdidas de esférico. Sin embargo, todo pudo haber cambiado si Alves hubiese acertado a los tres minutos, o si Messi, a los 12 minutos, hubiera transformado un mano a mano con Diego López.
Pero no fue así, y las llegadas del conjunto catalán se contaban con los dedos de una mano. El ex del Arsenal, Cesc Fábregas, estuvo ausente y con menos agilidad de la demostrada hasta ahora. De hecho, tuvo una gran ocasión tras un pase de Messi, que le dejó solo delante del portero rival, pero un mal control le impidió marcar.
En cambio, el Villarreal, que empezó algo desordenado, poco a poco fue intimidando a los visitantes, muy inseguros sin la posesión de la pelota.
Así las cosas, y con la sensación de que el Barça jugaba con fuego, el encuentro llegó sin goles al descanso. No encontraba el conjunto catalán la manera de sobrepasar una maraña ‘amarilla’ que, en ocasiones, llegaba a reunir a los 10 jugadores en el área.
La segunda parte siguió con un Villarreal presionando mucho. De hecho, la primera ocasión fue para los castellonenses. Borja Valero se internó por la banda izquierda pero el balón se perdió por la línea de fondo ante la presión de un Busquets que pudo cometer penalti, pero Teixeira no lo entendió de esa manera.
Con el susto en el cuerpo, los de Guardiola intentaron controlar más el ritmo del partido. Fábregas y Xavi entraron más en juego y Adriano y Messi se convirtieron en los más peligrosos arriba. Aun así, las ocasiones seguían sin ser claras y el tiempo corría en contra de los ‘culés’, que intentaban no descolgarse en su lucha con el Real Madrid por conseguir el campeonaro de Liga.
A la desesperada
Sin embargo, el control del Barça fue efímero y el Villarreal seguía siendo un rival incómodo para los catalanes. Ante la urgencia, Guardiola optó por dar entrada al chileno Alexis Sánchez, que entró en la convocatoria a última hora, retirando a Piqué. El ex del Udinese dio otro aire a su equipo, que volvió a controlar más el partido.
Poco después, Guardiola dio entrada también al canterano Tello y a Thiago. El primero resultó un puñal por la banda izquierda, supliendo bien a un Adriano que había llevado mucho peligro por esa banda. Sin embargo, el gol se resistía al conjunto culé. Fábregas remató bien una asistencia de Tello pero, de nuevo, López salvó a los suyos. Faltaban 10 minutos y el Barça apretaba con todo.
Messi casi logró el gol en el minuto 42, pero el cancerbero local, milagroso, lo salvó con su pierna izquierda. La volvió a tener el argentino, que parecía que se había guardado para un final de infarto, dos minutos después. Pero ‘la prisa mata’ dicen algunos, y con ella el Barcelona no supo encontrar el gol, quedándose solo con un punto de su visita a El Madrigal, y, quizá, con sus posibilidades ligueras aniquiladas.
