La historia se repitió ayer, una vez más, en el campo de El Hospital, donde el Club Deportivo La Granja acabó derrotado por culpa de un error puntual del cual no supo reponerse, a pesar de que dominaron el encuentro a partir de encajar el 0-1, sobre todo en una segunda parte en la que los granjeños fueron quien llevaron todo el peso del ataque. Pero el conjunto de San Ildefonso careció de pegada y de finalización y, por lo tanto, de acierto goleador.
La principal novedad en el once inicial de los de casa fue la presencia de Guillermo como mediocentro defensivo. Además, ante la ausencia de laterales por la derecha con las bajas de Alberto y Óscar Muñoz, Adrián tuvo que actuar como defensa, aunque con la libertad de subir por la banda como extremo.
Durante los minutos iniciales no hubo un dominador claro, si bien la presión de los locales fue efectiva a la hora de tener el balón algo más que el rival. Eso sí, las ocasiones eran contadas.
El primer disparo de los granjeños no llegó hasta el minuto 10, con un tiro con buena intención, pero demasiado alto de Domingo desde la frontal del área. Pero ocho minutos después de esta oportunidad de La Granja, y en el primer tiro entre los tres palos del Íscar llegó el gol visitante, tras una pérdida de balón de Guillermo y un contragolpe culminado por Quique con un disparo bien colocado.
Y a la siguiente jugada, en pleno desconcierto local, a punto estuvo de llegar el 0-2, tras un buen pase en diagonal de Josete hacia Pedrito, que terminó en un disparo de éste último, despejado a corner por Yiyo.
De nuevo la efectividad del rival y la falta de profundidad de La Granja estaban siendo determinantes. Y eso que los azules lo intentaban, ya dueños de la posesión, ante un Íscar cerrado atrás.
Pasada la media hora los locales (y el público) reclamaron dos penaltis seguidos por sendas manos dentro del área. En el 35, una subida al ataque de Adrián acabó con un centro al área, en los pies de César Bravo, cuyo remate no vio puerta.
El tiempo pasaba, y La Granja tocaba y tocaba, pero siempre demasiado lejos de la portería contraria, por lo que no daba sensación de peligro. Antes de finalizar la primera parte, los locales tuvieron una última oportunidad, una con un remate de Lamas de cabeza bombeado, que obligó al guardameta a estirarse.
Tras el descanso
La segunda parte comenzó como terminó la segunda, con un remate de cabeza, esta vez de César Bravo, a las manos del portero. La Granja salió con ganas, ante un Íscar que vivió del gol de Quique y que se dedicó a perder el tiempo descaradamente.
Los de Sergio Inclán estaban anulando al rival, sin dejarle apenas pasar del medio del campo, pero no acababan de acertar de cara a puerta.
Pasados los 60 minutos David Blázquez salió a jugar en lugar de Mario, en busca de ese gol que se resistía, colocándose como hombre más adelantado junto a César Bravo. Precisamente fue el ‘9’ granjeño quien tuvo otra oportunidad, de cabeza, pero desviada.
La Granja dio todo de sí, con incontables balones al área, pero sin remates a puerta. Y así es imposible marcar gol.
A pesar de todo los granjeños iban a tener una última ocasión –la más clara del partido– justo antes del pitido final, pero el remate picado de cabeza de David Blázquez desde el segundo palo fue despejado por el portero cuando ya se cantaba el gol.
