El Barcelona superó ayer con mucha facilidad (1-4) su complicada visita al Málaga de Manuel Pellegrini, una victoria sustentada en las botas de un Messi estelar que olvidó su sequía goleadora fuera de casa con un ‘hat-trick’.
El ‘crack’ argentino, que tan solo había logrado un gol como visitante en lo que va de Liga, fue el protagonista de la victoria de su equipo, se encargó de llevar el peso del ataque ‘culé’ ante la ausencia de Xavi y mostró un repertorio técnico y una definición digna de un triple balón de oro.
Los azulgrana comenzaron muy dominadores ante un Málaga arrinconado que no lograba mantener el balón. Sin embargo, la primera gran oportunidad la tuvieron los locales, en una jugada aislada que acabó en una triple ocasión desbaratada por un acertado Valdés. Primero fue Isco quien creó peligro con un colocado disparo desde la frontal que el meta visitante desvió a córner. A su salida, los andaluces tuvieron una doble clara oportunidad de perforar la red de Valdés, pero el portero la desbarató.
La jugada pareció reactivar a los catalanes, que metieron una marcha más tras el movimiento táctico del técnico, que movió a Alexis a la banda, lo que provocó la aparición de Messi. El atacante comenzó mostrando su extenso repertorio de asistencias imposibles para después adelantar a los suyos con un preciso cabezazo a centro de Adriano desde la izquierda.
Al descanso se llegó con un Barça dominador, pero algo falto de verticalidad, y en el aire permanecía la duda de los últimos partidos fuera de casa. Sin embargo los de Guardiola salieron decididos a representar una película totalmente distinta y mataron el partido en los cinco primeros minutos de la segunda parte.
Consecutivos
Primero fue Alexis quien batió la meta de Willy Caballero tras una preciosa jugada colectiva del Barça, en la que el chileno se encontró un rechace en el área pequeña. Tres minutos después, un inspirado Messi acabó con las esperanzas de los pupilos de Pellegrini con una bonita jugada personal marca de la casa, en la que encaró a la defensa y batió con su pierna izquierda a un impotente Caballero.
A partir de ese momento, los ‘culés’ se limitaron a guardar fuerzas, Guardiola reservó a Alexis, Iniesta y Adriano, pero Messi no entiende de reservas ni descansos, y buscó insistentemente la meta malaguista. Fruto de esa constancia refrendó su particular ‘hat-trick’ a falta de ocho minutos en una espectacular internada ante la que nada pudo hacer la zaga malagueña.
Los locales aún tuvieron tiempo de lograr el gol del honor gracias a un activo Rondón, que batió a Valdés con un disparo cruzado en el 85 y aún estuvo a punto de lograr el segundo con un gran cabezazo que salió rozando el poste de Valdés. Con esta cómoda victoria, el Barcelona recupera la senda de las cómodas victorias fuera de casa y mete presión al líder.
