La Gimnástica Segoviana se desplazó en la jornada de ayer hasta Vizcaya, donde le esperaban el frío, la lluvia y el viento, además del Lemona, conjunto ante el que se medirá el equipo azulgrana en la tarde de hoy, en busca de tres puntos que, tras los resultados de ayer, se han convertido en muy importantes para el cuadro que entrena Paco Maroto.
La victoria de la Real Sociedad B en el campo del filial del Osasuna, y el empate del Palencia en Bilbao ha dejado al conjunto gimnástico un puesto más abajo en la tabla (ahora es decimoctavo), y a tres puntos del puesto de promoción. Por ello, y porque en las dos semanas siguientes las visitas de Burgos y Salamanca a La Albuera serán casi decisivas para la suerte liguera del equipo azulgrana, será importante no perder esta tarde, a partir de las 17:00 horas, en Arlonagusia.
En el campo del Lemona espera un rival perfectamente adaptado a un terreno de juego que estará muy complicado por las últimas lluvias, y un entrenador que conoce perfectamente la casa azulgrana, no en vano Alfonso Barasoaín dirigió a la Gimnástica Segoviana en el año 2007, llevándola a disputar una fase de ascenso a Segunda B, que se perdió en la eliminatoria con el Villa Santa Brígida. El técnico vasco ha recalado en el Lemona hace cuatro días, pero su forma de jugar, férrea defensa y balones en largo, no va a tardar en calar hondo en un equipo que ya apuntaba esas señas de identidad en sus partidos.
Salvo Pablo Morales, que se queda fuera de la lista por sanción, entrando Vini en su lugar, el resto de convocados serán los mismos que en la jornada pasada ante la UD Logroñés. Paco Maroto ha encontrado un once solvente, y quiere mantenerle, por lo que es posible que la única variación con respecto al partido de la pasada jornada sea la entrada de Chema en el centro de la defensa.
Si, como se prevé, el terreno de juego está para pocas florituras, será un partido más de fuerza que de fútbol combinativo, por lo que habrá que ponerse el mono de faena. Pero la Segoviana necesita puntuar para acabar el año fuera de los puestos de descenso, y para ello deberá comenzar a parecerse al equipo ambicioso que se muestra en el campo de La Albuera, y no en el especulador que se convierte en sus desplazamientos. La posibilidad de dejar muy tocado a un rival directo por la permanencia está al alcance de la mano.
